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Fuente: Sofía Alejandra/Pexels

Los colegios y universidades de los EE. UU. han luchado para responder a la creciente necesidad de servicios de salud mental de sus estudiantes.

Incluso antes de la pandemia de COVID-19, las tasas de depresión y ansiedad se disparaban entre los jóvenes.

Un estudio internacional reciente encontró que aproximadamente el 19 por ciento de los estudiantes universitarios de primer año en ocho países fueron diagnosticados con depresión en el año anterior.

Una nueva investigación publicada en Psychological Science apunta a un factor de riesgo importante para la depresión de los estudiantes universitarios: la sensación de que uno no pertenece.

Un sentido de pertenencia implica más que simplemente tener contactos sociales. La pertenencia también va más allá de sentirse apoyado por otros o tener relaciones cercanas. Un estudiante universitario podría tener un grupo cercano de amigos en el campus y pasar mucho tiempo con esos amigos, pero aún sentir que no pertenecen a su colegio o universidad.

Pertenecer es sentirse valorado por un grupo o institución. Un estudiante que no tiene un sentido de pertenencia puede sentirse como un «visitante» o un intruso en lugar de una parte integrada y respetada de su comunidad universitaria.

El sentimiento de que uno no pertenece puede ser especialmente pernicioso para los estudiantes universitarios que son adolescentes o adultos jóvenes. Estos estudiantes se encuentran en un período de tiempo crítico para construir redes sociales y, a menudo, adaptarse a vivir lejos de la familia por primera vez.

Para evaluar cómo la pertenencia podría influir en las tasas de depresión entre los estudiantes universitarios, los investigadores realizaron tres estudios longitudinales utilizando un método llamado evaluación ecológica momentánea (EMA). EMA implica evaluar los sentimientos o experiencias de los participantes en tiempo real, en sus entornos normales y cotidianos. En esta nueva investigación, los estudiantes universitarios completaron estas evaluaciones en respuesta a las notificaciones en sus teléfonos inteligentes.

Varios cientos de estudiantes de primer año (de 18 a 25 años) de dos universidades estadounidenses diferentes completaron estas breves evaluaciones durante un período de tres semanas durante un período académico (al principio, a la mitad y al final del período). Durante esas tres semanas, se les pidió que respondieran preguntas sobre sus sentimientos e interacciones sociales cuatro veces al día.

En el último momento de cada día, los estudiantes calificaron su acuerdo con esta afirmación: “Hoy, siento que pertenezco al [school name].” Al comienzo y al final del período, los estudiantes completaron medidas de depresión, soledad y su sentido de qué tan bien encajan en su escuela.

Producciones Rodne/Pexels

Fuente: Producciones Rodne/Pexels

Los investigadores encontraron que los estudiantes tendían a deprimirse más en el transcurso de un período académico. Este hallazgo fue consistente con investigaciones previas.

A medida que avanzan los términos académicos, los estudiantes luchan con el aumento de las exigencias de la presión del tiempo, el estrés académico y la falta de sueño, todo lo cual puede contribuir a la depresión.

Las puntuaciones de los estudiantes en la medida de la depresión eran bastante altas al final del período académico. De hecho, el puntaje promedio de los estudiantes en esta medida superó el umbral que indica riesgo de trastorno depresivo mayor.

En general, el sentido de pertenencia de los estudiantes disminuyó a lo largo del período académico. Es importante destacar que los sentimientos de pertenencia más bajos predijeron mayores síntomas depresivos al final del período en los estudiantes, incluso después de controlar sus niveles de depresión al comienzo del período.

El vínculo entre pertenencia y depresión fue consistente incluso cuando se tomaron en cuenta otras variables relacionadas, como la sensación de aptitud académica, la soledad o la cantidad de interacciones sociales.

Los autores encontraron que simplemente tener interacciones sociales no es suficiente. En estos estudios, la cantidad de interacciones sociales que informaron los estudiantes no predijo la depresión al final del período. Un sentido de pertenencia real a la facultad o universidad de uno es importante, incluso si tiene interacciones regulares y positivas con amigos en la escuela.

Los administradores de educación superior pueden aprender varias lecciones importantes de esta investigación. Debido a que los estudiantes que luchan con un sentido de pertenencia tienen más probabilidades de desarrollar depresión, identificar a estos estudiantes temprano en el trimestre para brindarles apoyo o intervención podría ser una forma efectiva de reducir las tasas de depresión estudiantil.

Lecturas esenciales sobre la depresión

Las intervenciones para estudiantes con síntomas de depresión podrían ir más allá de los enfoques tradicionales para incluir contenido específicamente enfocado en desarrollar un sentido de pertenencia. Varias líneas de investigación sugieren que este tipo de intervenciones pueden afectar positivamente el rendimiento académico y el bienestar emocional.

Por ejemplo, un estudio evaluó una intervención de una hora para estudiantes universitarios de primer año que involucró escuchar historias de diversos estudiantes mayores sobre su transición a la universidad. Esta intervención de pertenencia enfatizó que es normal experimentar desafíos durante la transición a la universidad y que estas experiencias son temporales.

Además, la intervención comunicó que estos desafíos no indican que un estudiante no pertenezca a la universidad, sino que está pasando por una experiencia común durante la transición del primer año. La intervención mejoró significativamente tanto las calificaciones como el bienestar de los estudiantes negros en una universidad selectiva de EE. UU. Una intervención similar con un grupo de estudiantes universitarios económicamente diversos encontró que una intervención de pertenencia disminuyó las tasas de abandono.

Stanley Morales/Pexels

Fuente: Stanley Morales/Pexels

En resumen, esta nueva investigación sugiere un camino prometedor para disminuir el riesgo de depresión de los estudiantes universitarios.

Los colegios y universidades deben trabajar para comunicar a sus estudiantes que luchar con la transición a la universidad no es una señal de que uno no pertenece a su escuela. Las intervenciones de pertenencia son relativamente fáciles de implementar y podrían integrarse en los seminarios de primer año de los estudiantes.

La depresión es compleja; un solo factor causal nunca lo explicará por completo. Pero con tantos estudiantes universitarios que luchan contra la depresión, centrarse en su sentido de pertenencia puede ser una herramienta más para apoyar la salud mental en el campus.

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