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Esta publicación es la parte 2 de una serie. Para la parte 1, haga clic aquí.

Científicos de todo el mundo se han reunido para discutir teorías sobre la conciencia y el cerebro. Ahora, ¿cuál podría ser un tema más apasionante? Esto tuvo lugar en la revista de revisión por pares abierta, Behavioral and Brain Sciences. Los científicos no solo están discutiendo las teorías existentes sobre la conciencia y el cerebro, sino que también están discutiendo cómo deberían ser tales teorías, por ejemplo, qué deberían predecir y explicar.

En algunos casos, los contribuyentes a la discusión están educando al lector sobre cómo deberían ser las teorías, en general, y cómo debería progresar la “construcción de teorías”. Por lo tanto, esta es una gran contribución no solo al estudio de la conciencia y el cerebro, sino a la ciencia en general. Los temas desafiantes, como los fenómenos cuánticos y la conciencia, realmente hacen que un teórico piense profundamente sobre lo que debería hacer una teoría en una cierta etapa de comprensión de un fenómeno dado. El artículo es un debate maravilloso que realmente lo pone a uno al día sobre los diferentes puntos de vista sobre el misterioso fenómeno de la conciencia.

«Una lección clínica en la Salpetriere» de Brouillet. Profundas discusiones sobre la conciencia se repiten en la historia intelectual.

Fuente: dominio público

Cuando pienso en mi propia carrera, me pregunto cuánto debo haber aprendido con solo escuchar a científicos de alto rango debatir sobre cosas, incluso sobre cosas mundanas, ya que los científicos a menudo encuentran que incluso las observaciones más cotidianas contienen algunos secretos profundos sobre la naturaleza de la vida y la realidad. Al observar tales debates, uno aprende no solo sobre los fenómenos que se discuten, sino también sobre cómo debatir y presentar ideas de manera informada, conservadora y constructiva. Las discusiones en las que hubo desacuerdos sobre una hipótesis fueron seguidas por una taza de café amistosa.

En este artículo de revisión por pares abierto en particular, los autores del «artículo de destino» presentan su tesis y luego siguen los numerosos comentarios de investigadores de todo el mundo. Mi laboratorio contribuyó a estos comentarios. Fue un honor para nosotros contribuir a esta discusión.

Después de los comentarios, los autores presentan lo que se llama la “Respuesta de los autores”, en la que abordan todos los comentarios presentados por muchos científicos. Lo que me pareció muy interesante de este artículo es que, al discutir una teoría destacada sobre la conciencia y el cerebro, los autores se tomaron el tiempo para mencionar algunos enfoques alternativos, uno de los cuales parece bastante prometedor (ver mi publicación anterior).

Cuando enseño a mis alumnos sobre la ciencia y su proceso (porque, en mi trabajo, la ciencia es más un proceso que un cuerpo de conocimiento), siempre les recuerdo que, en el discurso científico, uno discute y cuestiona las ideas versus las personas (el famoso falacia ad hominem en retórica). También les recuerdo que, en la construcción de teorías, los científicos a veces presentan hipótesis «falsables» (suposiciones fundamentadas que pueden demostrarse falsas) que conducirán a investigaciones importantes y nuevos conocimientos, pero que los científicos que las proponen podrían no considerarlas como la decisión final. historia. En un caso, un científico que no estaba seguro de cuánta agua podría contener la hipótesis presentó una hipótesis que condujo a muchas ideas. Otros creían más en la hipótesis que ella. (Hay muchos casos famosos de esto). Ella me dijo algo como: “Si estuviera seguro de lo que es verdad, entonces no necesitaría investigar para probar mis ideas”. A los científicos les encantan las ideas y los conocimientos, y a menudo no se sorprenden cuando la Madre Naturaleza demuestra que son falsos. Centrarse en ellos hace que el proceso científico sea más eficiente.

Otra idea interesante es que, en la construcción de teorías, la “definición definitiva” de un fenómeno es el final, y no el principio, de la investigación científica, como afirmó Sir Karl Popper. Al principio, solo se necesita una «identificación» o una «definición operativa», que no es la definición final. Otra investigadora, que estudia los celos, me dijo que, si tuviera una definición completa de los celos, entonces ya no sería necesario estudiar el tema.

Con respecto a esta nueva discusión sobre la conciencia y el cerebro, está claro que el campo aún tiene mucho camino por recorrer antes de que tengamos una definición completa de la conciencia. Veo esto como un hecho emocionante: ¿cuántas cosas más contrarias a la intuición aprenderemos en este camino hacia la definición completa, una definición de lo que somos? Esta es una historia apasionante que se desarrolla mes a mes.

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