Seleccionar página

La vitamina D es uno de los suplementos más comúnmente tomados en los EE. UU., consumido por aproximadamente un tercio de las personas mayores de 60 años. Durante décadas, los médicos han promocionado la capacidad de la vitamina para ayudar al cuerpo a absorber y retener el calcio y el fósforo, que ayudan al crecimiento óseo, reducen el crecimiento de células cancerosas y controlan las infecciones.

Pero un creciente cuerpo de evidencia muestra que la vitamina D no brinda los otros beneficios que los médicos alguna vez pensaron. Un nuevo estudio grande publicado la semana pasada en el New England Journal of Medicine encontró que la vitamina D (tomada con o sin calcio) no tiene efecto sobre las tasas de fracturas óseas, incluso para los participantes con niveles bajos de vitamina D.

Esta noticia sigue a los resultados del mismo estudio que encontró que la vitamina D no reduce significativamente el riesgo de eventos cardiovasculares o cáncer. Los datos también muestran que no previene el deterioro cognitivo ni reduce el riesgo de caídas en adultos mayores. Un editorial sobre los hallazgos hace una recomendación estricta: los suplementos de vitamina D no son necesarios para los adultos sanos.

Para comprender cómo llegamos a una suplementación tan omnipresente, ayuda comprender las tres formas principales en que las personas obtienen vitamina D: comiendo alimentos ricos en vitamina D, mediante los rayos ultravioleta del sol que llegan a la piel y tomando un suplemento. En las últimas décadas, a los médicos les ha preocupado que las personas que viven en las latitudes del norte no absorban suficiente luz solar para que sus cuerpos fabriquen su propia vitamina D, por lo que las pruebas y los suplementos de vitamina D se convirtieron en algo común.

Este estudio reciente, llamado VITAL, involucró a más de 25 800 participantes, incluidas más de 13 000 mujeres. A los participantes se les administró vitamina D en una dosis de 2000 unidades internacionales (UI) o una píldora de placebo, y luego informaron los resultados de salud.

VITAL fue financiado por el gobierno federal después de que el Instituto de Medicina de EE. UU. convocara a un panel de expertos médicos en 2011 para analizar detenidamente los beneficios de los suplementos de vitamina D. El panel concluyó que no había suficiente evidencia para demostrar que los suplementos de vitamina D mejoraban la salud.

¿Qué pasa con la evidencia previa de que la vitamina D reduce el riesgo de morir de cáncer? Una revisión sistemática publicada en el British Medical Journal informó que los suplementos de vitamina D redujeron el riesgo de muerte por cáncer en un 15 por ciento. La revisión incluyó 52 ensayos controlados aleatorios con un total de más de 75 400 participantes.

La reducción en las muertes por cáncer ocurrió entre los participantes que tomaban suplementos de vitamina D3, un tipo que se encuentra solo en alimentos de origen animal, como el pescado azul, las yemas de huevo y la mantequilla. Este es el tipo de vitamina D que el cuerpo humano produce naturalmente cuando se expone a la luz solar. Los beneficios para la salud del estudio no fueron válidos para los participantes que tomaron suplementos de vitamina D2, un tipo que se encuentra en los champiñones y en la mayoría de los alimentos fortificados. (Como nota al margen, la vitamina D2 es menos costosa de producir y es más común en alimentos fortificados con vitamina D).

El mensaje final: es poco probable que los suplementos de vitamina D prevengan las fracturas óseas más adelante en la vida. Hay pruebas contradictorias sobre si la vitamina D ayuda a reducir el riesgo de morir de cáncer, pero es poco probable que ayude a prevenir otros problemas médicos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies