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El término hombres solteros es un término general que describe a los hombres que nunca están casados, viudos, separados o divorciados. Curiosamente, una gran cantidad de investigaciones indica que los hombres solteros tienen tasas más altas de problemas de salud mental que los hombres casados ​​y las mujeres solteras.

Por ejemplo, un estudio estadounidense a gran escala encontró que los hombres solteros de entre 40 y 60 años tenían 3,5 veces más probabilidades de suicidarse que los hombres casados ​​y las mujeres solteras de la misma edad. Del mismo modo, otro gran estudio estadounidense encontró que los hombres solteros de entre 40 y 75 años tenían un riesgo de suicidio dos veces mayor que los hombres casados ​​del mismo grupo de edad.

Otra investigación indica que los hombres solteros tienen tasas más altas de depresión que los hombres casados. Por ejemplo, un estudio encontró más del doble de la tasa de depresión entre los hombres solteros (3,6%) en comparación con los hombres casados ​​(1,7%). Otros estudios han demostrado que los hombres solteros tienen tasas mucho más altas de adicción a las drogas que otros grupos demográficos, incluidos los hombres casados ​​y las mujeres solteras.

Estigma y estereotipos

La evidencia sugiere que una variedad de factores se cruzan para aumentar el riesgo de problemas de salud mental en los hombres solteros. Para empezar, una investigación reciente indica que los hombres solteros experimentan tasas inusualmente altas de soledad, lo que puede dejarlos alienados y aislados de la sociedad en general. Tal soledad es un factor de riesgo para una variedad de problemas de salud mental, incluida la depresión, el abuso de sustancias y el suicidio.

Este aislamiento no ocurre en un vacío social. Si bien muchos hombres pueden elegir una vida de soledad, algunos hombres solteros pueden enfrentar estigmas y estereotipos dañinos cuando intentan integrarse en la sociedad.

Por ejemplo, algunas investigaciones indican que los hombres solteros de cierta edad son generalmente vistos en términos poco halagadores y, a veces, vistos como una amenaza indomable para el orden social moral. Estos estereotipos están incorporados en personajes de ficción arquetípicos como Svengali, Don Juan y Lothario, que retratan a los hombres solteros como una presencia corruptora que acecha en las sombras de la sociedad civilizada.

Estos estigmas y estereotipos pueden tener consecuencias perjudiciales, alimentando políticas y procedimientos que marginan a los hombres solteros, jóvenes y ancianos. Por ejemplo, algunas campañas agresivas del campus contra la llamada «cultura de la violación» han sido criticadas por sugerir que todos los jóvenes solteros son posibles matones al borde del saqueo.

Asimismo, muchos hombres solteros y separados reportan una experiencia negativa en el tribunal de familia, y las estadísticas indican que menos de uno de cada cinco hombres obtiene la custodia de sus hijos. Esta disparidad puede estar alimentada en parte por los estereotipos generalizados de que los padres solteros no son aptos para criar hijos.

Peor aún, algunas políticas y procedimientos asocian implícitamente a los hombres solteros con la pedofilia. Uno de los ejemplos más evidentes y mejor documentados de este fenómeno es una política común de las aerolíneas que prohíbe a los pasajeros varones solteros sentarse junto a un menor no acompañado, y a estos hombres se les pide que intercambien asientos con ellos. Si bien muy pocos hombres realmente experimentan la humillación de que se les pida que cambien de asiento en el avión, esta política sexista es indicativa de la sospecha social más amplia dirigida a los hombres solteros, lo que puede afectar su salud mental.

Incluso el primer ministro británico, Boris Johnson, reconoció el daño después de que se le pidiera que cambiara los asientos del avión en 2006, escribiendo «el daño terrible que este sistema de presunción de culpa ha causado a toda la población masculina debido a las tendencias de una pequeña minoría».

Hombres divorciados

Las investigaciones indican que los hombres divorciados tienen una tasa más alta de problemas de salud mental que los hombres que nunca se han casado, los separados y los viudos, así como las mujeres divorciadas. De hecho, un estudio encontró que los hombres divorciados tenían ocho veces más probabilidades de suicidarse que las mujeres divorciadas. Esto implica que la experiencia psicosocial del divorcio y el subsiguiente celibato puede ser particularmente dolorosa para estos hombres generalmente mayores.

Los problemas de soledad y aislamiento social pueden ser particularmente prominentes en este grupo demográfico. Por ejemplo, la evidencia sugiere que las mujeres tienen más probabilidades de mantener redes más amplias de amigos y familiares cuando están casadas, mientras que los hombres tienen más probabilidades de depender principalmente de su pareja e hijos para el matrimonio, la interacción social y el apoyo social. Esto significa que los hombres tienden a experimentar una disminución más intensa del apoyo social después del divorcio, lo que puede dejarlos solos y aislados precisamente cuando necesitan una red de seguridad social.

Asimismo, el divorcio puede ser un proceso de pérdida doloroso para todas las partes involucradas, pero especialmente para los hombres. De hecho, una revisión de la literatura señaló que “el divorcio puede ser particularmente devastador para los hombres porque son principalmente ellos quienes pierden sus hogares, hijos y familias”. Esta separación de los niños puede ser particularmente dolorosa, lo que lleva a un enorme vacío que puede experimentarse como un duelo vivo por los hombres involucrados. Las investigaciones indican que puede provocar vergüenza, culpa, abuso de alcohol, sentimientos de fracaso y angustia psicológica. De hecho, un estudio encontró que la separación de los niños se ha citado como una de las principales causas de suicidio en hombres en numerosas investigaciones forenses.

El camino a seguir

Los hombres solteros son un grupo demográfico que se pasa por alto y hay pocos servicios y apoyos específicos dedicados a su bienestar. Peor aún, los hombres solteros pueden ser estigmatizados y demonizados en ciertos sectores de la sociedad, lo que puede llevar a muchos hombres solteros a cuestionar cualquier noción de sociedad inclusiva. Todo esto puede tener un impacto negativo en su salud mental.

Esta situación requiere una acción concertada. Primero, cualquier política o práctica basada en estereotipos de hombres solteros debe ser desmantelada y reemplazada por procedimientos no discriminatorios. En segundo lugar, existe la necesidad de servicios de apoyo específicos para ayudar a los hombres solteros vulnerables, especialmente a los hombres que atraviesan un divorcio doloroso, que tienen un mayor riesgo de tener problemas de salud mental. En tercer lugar, todos los sectores de la sociedad, incluidos los proveedores de atención médica, las instituciones educativas y los empleadores, deben reflexionar sobre sus actividades para garantizar que sean realmente inclusivas y atractivas para los hombres solteros.

Todo esto puede ayudar a mejorar la salud mental de esta población olvidada.

Imagen de Facebook: AVAVA / Shutterstock

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