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Hay una fuente de la juventud.

Fuente: Abraham Flores/Unsplash

El ilustre estudio Harvard Grant and Glueck de 80 años, iniciado en 1942, es el estudio en curso más largo sobre la salud y la felicidad. Como puede adivinar fácilmente, ha empleado a varias generaciones de investigadores. Durante sus ocho décadas de recopilación de datos, el estudio ha rastreado meticulosamente el bienestar físico y emocional de sus 268 participantes. Y, tal vez no sea sorprendente, su hallazgo más consistente es que tener una relación íntima saludable retrasa el inicio y/o amortigua una amplia gama de procesos de enfermedad y, por lo tanto, promueve nuestra salud y longevidad.

Estos hallazgos son totalmente consistentes con otras investigaciones de décadas de antigüedad y estudios más recientes que apuntan a los beneficios para la salud física y psicológica que se obtienen a través de relaciones cercanas estables y satisfactorias. Los estudios relacionados sobre el proceso de envejecimiento y la longevidad, del mismo modo, aplauden las buenas relaciones por mejorar nuestra salud y extender nuestras vidas.

Escoria de estanque inmortal

Entonces, ¿cómo prolongan nuestras vidas las relaciones íntimas saludables? Una microbióloga ganadora del Premio Nobel, Elizabeth Blackwell, de la Universidad de California en San Francisco, puede haber encontrado una pieza del rompecabezas con su trabajo sobre, entre todas las cosas, la escoria del estanque, o técnicamente, el organismo unicelular llamado tetrahymena. Literalmente, los tetrahymena parecen haber encontrado la fuente de la juventud: sus células se dividen indefinidamente. En resumen, son inmortales. La única forma en que los tetrahymena mueren es si algo los mata: esta criatura unicelular no envejece ni muere.

Su secreto: el telómero. El telómero, que se encuentra en una amplia gama de especies, incluidos los humanos, se describe como una cubierta de proteína de ADN fijada a las puntas de los cromosomas que «agrupa» nuestros genes. En sentido figurado, se ha asimilado a la pieza final de plástico de un cordón de zapato. Al igual que la punta de plástico de un cordón de zapato, el telómero evita que los extremos de los cromosomas se deshilachen o se peguen entre sí. Lo que es más importante, el telómero también juega un papel central en la división celular al asegurarse de que nuestro ADN se copie correctamente a medida que las células se dividen, un proceso que tal vez recuerde de la biología llamado mitosis.

Blackburn y otros han planteado la hipótesis de que cuanto más largo sea el telómero, más veces la célula podrá dividirse, y cuantas más veces se divida, más larga será la vida de la célula. Curiosamente, algunos investigadores han dicho que la duración de nuestras vidas no está determinada por un proceso de envejecimiento inespecífico, vago o mal definido con las enfermedades que lo acompañan, sino por la cantidad de veces que nuestras células se dividen. En otras palabras, el «reloj mitótico» avanza por división celular. Entonces, ¿qué hace que nuestros telómeros sigan funcionando?

Telómeros largos y felices

Como un centinela útil, una enzima llamada telomerasa protege activamente el telómero preservando su longitud. Sin embargo, en los seres humanos, la capacidad protectora de la telomerasa se ve afectada negativamente por factores que la estresan, principalmente factores ambientales, trastornos psicológicos y problemas en las relaciones. Afortunadamente, un creciente cuerpo de evidencia sugiere fuertemente que los factores de estilo de vida positivos, especialmente las relaciones seguras y estables, preservan la longitud del telómero al reducir el estrés psicológico, salvaguardando así la función protectora de la telomerasa y, a su vez, el telómero mismo. En resumen, las relaciones saludables pueden proteger los telómeros y prolongar la calidad y la duración de nuestras vidas.

El aislamiento mata pero la conexión cura

Centrándonos desde el ángulo opuesto, los hallazgos de la nueva ciencia híbrida de la psicocardiología han demostrado el impacto dañino del aislamiento social en nuestro sistema cardiovascular. Un estudio encontró que los efectos del aislamiento tienen un impacto significativamente negativo en el sistema cardiovascular equivalente a fumar un paquete de cigarrillos al día. Triste y alarmantemente, el aislamiento y la soledad dan un golpe poderoso: un asalto a nuestra salud física que aumenta la probabilidad de muerte prematura y enfermedad en un 200% a 500%, según varios estudios.

Afortunadamente, por otro lado, las relaciones cercanas son el antídoto universal contra el vacío y la desolación del aislamiento social y su impacto físico adverso. Por ejemplo, en las buenas relaciones, nos sentimos seguros porque somos escuchados y, cuando nos escuchan, somos «vistos» de una manera que nos conecta con los demás y nos afirma profundamente a nivel personal. Dean Ornish, un prestigioso científico y cardiólogo galardonado, describe esta experiencia emocional positiva como «Abrir nuestros corazones (literalmente) de una manera que nuestros cuerpos necesitan vibrar y resonar».

De hecho, las parejas en relaciones saludables que se sienten amadas muestran significativamente menos enfermedades cardiovasculares, menos bloqueos en las arterias de sus corazones, según un estudio de Yale. Si bien los factores de riesgo tradicionales como la mala alimentación, la presión arterial alta, la diabetes y la falta de ejercicio juegan un papel importante en los trastornos cardíacos, estos villanos que amenazan el corazón se moderan significativamente cuando estamos cómodos y seguros en nuestras relaciones amorosas.

Relaciones Lecturas esenciales

El elixir de la cercanía

Parece muy claro que, como especie, estamos diseñados para prosperar de manera óptima, tanto física como emocionalmente, en el cálido y reconfortante abrazo de nuestras relaciones más cercanas. Además, aprender a mejorar la calidad de nuestras relaciones puede ser una de las mejores cosas, si no la mejor, que podemos hacer para tener una vida sana, feliz y larga.

Pregúntese: ¿Qué tan bien conectado estoy con mi pareja, mi familia y mis amigos? ¿De quién soy más cercano, por qué y cómo logro y mantengo esta cercanía? ¿Cómo puedo mejorar la calidad de mi conexión con mi(s) pareja(s)?

¿Hay un «manual de instrucciones»?

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