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Fuente: Darya Sannikova/Pexels

El ideal del cuerpo femenino ultradelgado tan promocionado en las imágenes de los medios se ha relacionado durante mucho tiempo con la insatisfacción corporal y los síntomas del trastorno alimentario en las mujeres. Una de las teorías sobre los trastornos alimentarios más investigadas sostiene que cuando se nos presentan constantemente imágenes idealizadas de mujeres muy delgadas, internalizamos el cuerpo ideal que representan. En otras palabras, pasamos de notar la delgadez de las mujeres en estas imágenes a creer que los cuerpos ultradelgados son ideales. Desde esa perspectiva, no es de extrañar que tantas mujeres se sientan mal con sus propios cuerpos después de ver este tipo de imágenes en los medios.

Si crees que la ultradelgadez es ideal pero no alcanzas este estándar, cada recordatorio de lo ideal puede hacerte sentir insatisfecho y vulnerable. Una investigación recientemente publicada en la revista Psychological Science proporciona una explicación de por qué el ideal ultradelgado sigue siendo tan poderoso. En esencia, los autores encuentran que cuando estamos inundados con imágenes de mujeres muy delgadas, nuestro sentido de qué cuerpos son delgados y qué cuerpos tienen sobrepeso * puede cambiar.

No hay escasez de evidencia de que las imágenes de los medios que muestran el cuerpo ultradelgado ideal para las mujeres están en todas partes. Los modelos de moda siguen siendo abrumadoramente delgados, y algunas investigaciones sugieren que se han vuelto más delgados con el tiempo. Los feeds de las redes sociales también están repletos de imágenes que promueven el ideal del cuerpo delgado. A medida que el tamaño del cuerpo de las mujeres continúa aumentando en muchas áreas del mundo, la brecha entre el tamaño del cuerpo idealizado y el tamaño del cuerpo de la mayoría de las mujeres continúa creciendo.

Los autores de esta nueva investigación hacen una pregunta importante. ¿Por qué el ideal del cuerpo ultradelgado sigue existiendo cuando hace que tantas mujeres se sientan tan mal? Sus hallazgos sugieren una posibilidad intrigante. Esta avalancha de imágenes ideales de delgadez puede estar cambiando sistemáticamente lo que las mujeres perciben como un cuerpo de «tamaño promedio».

Para explicar esta idea, considere el siguiente escenario hipotético: Supongamos que está en una boda y observa a la gente en la pista de baile. Puede dividir aproximadamente a las personas que está viendo en tres categorías: malos bailarines, bailarines promedio y buenos bailarines. Ahora imagine que el DJ toca una canción que es difícil de bailar, lo que hace que la mayoría de los malos bailarines abandonen la pista de baile. Solo los bailarines más serios están dispuestos a aguantar. Ahora echa otro vistazo. Es posible que notes que las personas que antes considerabas bailarines promedio ahora comienzan a verse como malos bailarines. Los límites de tu concepto de “buen bailarín” han cambiado.

Los investigadores detrás de este nuevo estudio utilizaron un enfoque similar para probar si una cantidad abrumadora de imágenes delgadas podría hacer que los cuerpos que antes parecían «promedio» comenzaran a parecer «con sobrepeso» para las mujeres. En otras palabras, si ve imágenes de cuerpos femeninos muy delgados todo el tiempo, ¿podría cambiar su idea de cómo se ve un cuerpo de tamaño promedio?

Para probar esta posibilidad, los investigadores incluyeron a más de 400 mujeres jóvenes (de 18 a 28 años) en un estudio que implicó determinar si un cuerpo presentado en una pantalla de computadora tenía sobrepeso o no. A las mujeres se les presentaron cientos de imágenes en varios ensayos. Eso suena como mucho, pero la tarea fue rápida. Cada imagen solo apareció durante medio segundo. Cuando la imagen desapareció, a las mujeres del estudio se les pidió que presionaran una tecla si creían que el cuerpo tenía sobrepeso y una tecla diferente si creían que el cuerpo no tenía sobrepeso. Las imágenes utilizadas fueron generadas por computadora y mostraban cuerpos de mujeres del cuello para abajo, vistiendo ropa interior blanca y una camiseta sin mangas blanca. Iban desde tan delgados que estaban demacrados hasta tan gordos que los autores los clasificaron como “obesos mórbidos”. Aquí hay tres imágenes de muestra utilizadas en el estudio, una del lado muy delgado de la báscula, una de la parte media y otra del lado “con sobrepeso”.

Joanna Bec-Moussally, usada con permiso

Estímulos de muestra, desarrollado originalmente por Moussally et al., 2017

Fuente: Joanna Bec-Moussally, usada con permiso

Los participantes fueron asignados aleatoriamente a una de dos condiciones. En la condición de “prevalencia estable”, las mujeres siempre vieron un número igual de cuerpos delgados y cuerpos con sobrepeso. En la condición de «prevalencia creciente», la proporción de cuerpos delgados presentados aumentó a medida que avanzaban los ensayos, hasta el punto en que rara vez se veían cuerpos con sobrepeso.

Los resultados fueron claros. Cuando las mujeres vieron una proporción cada vez mayor de cuerpos delgados, se volvieron más propensas a ver los cuerpos promedio como con sobrepeso.

Estos hallazgos tienen implicaciones importantes para nuestro mundo saturado de medios. Cuando estamos rodeados de imágenes de mujeres muy delgadas, nuestro sentido de la realidad puede cambiar. Comenzamos a ver cuerpos que de otro modo parecerían «promedio» como «con sobrepeso». Imagina a una adolescente que pasa horas en Instagram consumiendo contenido de personas influyentes que son abrumadoramente delgadas. Además de sentirse peor con su propio cuerpo como resultado de compararse con estas imágenes, podría alejarse de su teléfono con un sentido más distorsionado de la realidad de los cuerpos de las mujeres. Cuanto más consumimos imágenes del ideal de delgadez, más perdemos de vista la amplia diversidad de formas y tamaños del cuerpo de las mujeres en el mundo real.

Cottonbro/Pexel

Fuente: Cottonbro/Pexels

Los resultados de esta nueva investigación sugieren que aumentar la representación de una amplia gama de tamaños corporales en las imágenes de los medios podría ayudar a cambiar las percepciones de una manera saludable, lo que quizás conduzca a resultados de imagen corporal más positivos. Esta investigación también es un recordatorio de lo importante que es curar su feed de redes sociales para que lo deje más en contacto con, y quizás más apreciativo, cómo se ven los cuerpos en realidad.

*Hay muchos buenos argumentos sobre cómo etiquetar mejor los diferentes tamaños de cuerpo, pero los autores de esta investigación usaron el término subjetivo «sobrepeso», así que me quedaré con eso en este artículo.

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