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Platón (izquierda), apuntando al cielo, con su alumno Aristóteles.

Fuente: Wikicommons

¿Y qué, Sócrates es el alimento del alma?

Ciertamente, digo, el conocimiento es el alimento del alma.

—Protagoras

Amigo sin nombre: ¿Y este extraño es realmente en su opinión un amor más justo que el hijo de Cleinias?

Sócrates: ¿Y el más sabio no es siempre el amigo más hermoso y amable?

—Protagoras

Dijo que el alma era tratada con ciertos encantos, mi querida Charmide, y que estos encantos eran palabras bonitas.

—Charmides

Sí, por el perro de Egipto, preferiría un verdadero amigo a todo el oro de Darius, o incluso al propio Darius.

—Lyse

Entonces, muchacho, si eres sabio, todos los hombres serán tus amigos y parientes, porque serás útil y bueno; pero si no eres sabio, ni padre ni madre, ni parientes, ni nadie más serán tus amigos.

—Lyse

Mi estado de ánimo actual se debe a nuestro argumento anterior, lo que me lleva a creer que, en general, los que hacen el mal sin querer son peores que los que hacen el mal intencionadamente, por lo que espero que seas amable conmigo y no te niegues. para tratarme porque me beneficiarás mucho más si sanas mi alma de ignorancia que si sanas mi cuerpo de enfermedad.

—Hipias inferiores

Espero no estar nunca tan ocupado como para renunciar a discusiones como esta, conducidas de esta manera, porque me resulta más conveniente hacer otra cosa.

—Gorgias

Creo que es mejor tener mi lira o un coro que pueda dirigir desafinado y disonante, y que la gran mayoría de los hombres no estén de acuerdo conmigo y me contradigan, que estar en desacuerdo conmigo mismo, que estar en desacuerdo conmigo. Soy solo una persona.

—Gorgias

¿A dónde se apresuran, oh hombres? Sí, la verdad, no sabes que no estás haciendo nada que debas …

—Clitófon

… Y fui y traté de explicarle que él pensaba que era sabio, pero que en realidad no era sabio; y la consecuencia fue que me odiaba, y muchos de los que estaban presentes y me escuchaban compartían su enemistad.

-Excusas

Hombres de Atenas, les estoy agradecido y soy su amigo, pero obedeceré al dios antes que a ustedes, y mientras respire y pueda, no dejaré de practicar la filosofía, urgiéndolos y en mi forma habitual. para señalar a uno de ustedes que me encontré: Buen señor, usted es un ateniense, un ciudadano de la gran ciudad con la mayor reputación tanto de sabiduría como de poder; ¿No te avergüenzas de tu afán de poseer tanta riqueza, reputación y honor como sea posible, cuando no te preocupas ni piensas en la sabiduría o la verdad, o en el mejor estado posible de tu vida? ¿Alma?

-Excusas

Porque estoy seguro, oh hombres de Atenas, de que si me hubiera dedicado a la política, habría perecido hace mucho tiempo y no les habría hecho bien ni a ustedes ni a mí. Et ne soyez pas offensé que je vous dise la vérité : car la vérité est qu’aucun homme qui entre en guerre avec vous ou toute autre multitude, luttant honnêtement contre la commission d’injustices et de torts dans l’État, ne lui sauvera la vida ; el que realmente luchará por la derecha, si quiere vivir aunque sea un poquito, debe tener una emisora ​​privada y no pública.

-Excusas

Porque si les digo que sería una desobediencia a un mandato divino, y por tanto que no puedo callarme, no creerán que hablo en serio; y si te repito que el mayor bien del hombre es hablar a diario de la virtud, y de todo lo que me oyes examinándome a mí mismo ya los demás, y que la vida que no se examina no vale la pena vivirla, lo que es menos probable que creas.

-Excusas

Cuando mis hijos crezcan, les pediré a ustedes, amigos míos, que los castiguen; y me gustaría que los encontraras, como te molesté, si parece que les preocupan las riquezas o cualquier otra cosa, más que la virtud; o si pretenden ser algo cuando en realidad no son nada… Ha llegado la hora de la partida, y nos vamos, yo para morir y tú para vivir. Cuál es mejor, solo Dios lo sabe.

-Excusas

Theaetetus: Sí, Sócrates, y me asombra cuando pienso en [these contradictions]; por los dioses que soy! Y quiero saber qué significan en la tierra; y hay momentos en que mi cabeza nada con su contemplación.

Sócrates: Veo, mi querida Théétète, que Theodore tenía una idea real de tu naturaleza cuando dijo que eras un filósofo, porque el asombro es el sentimiento de un filósofo, y la filosofía comienza con el asombro.

—Theteetus

Neel Burton es el autor de Platón’s Shadow: A Primer on Platón, Platón: Letters to my Son y otros libros.

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Neel Burton

Fuente: Neel Burton

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