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Haz una pausa por un segundo y aparta la mirada de esta pantalla. ¿Cuál es la realidad que ves a tu alrededor? ¿Cuáles son los objetos, sus colores y sus formas? ¿Se están moviendo o todavía? Esta realidad que ves es el mundo tal como es aquí y ahora. Puede parecer que estás fuera de él y solo lo estás mirando. Sin embargo, esta realidad no está fuera de ti. Solo existe en tu mente y lo ves a través de tu propia lente, filtrado a través de tus sentidos, recuerdos, estado de ánimo y pensamientos. Una persona diferente miraría a través de su propia perspectiva y sería capaz de describir una realidad muy diferente, como si no estuvieras en el mismo lugar al mismo tiempo.

Esta simple comprensión de que la realidad es subjetiva es muy útil. Primero, en nuestras relaciones e interacciones con los demás, nos ayuda a darnos cuenta de que nuestra visión de las cosas nunca es una verdad indiscutible. Las verdades de los demás provienen de la realidad que perciben en su propia mente, y su verdad es tan válida para ellos como la nuestra para nosotros. En segundo lugar, nos hace darnos cuenta de que los obstáculos y las barreras que enfrentamos pueden no existir en el mundo exterior real y solo pueden ser el resultado de nuestras perspectivas. En lugar de hacer esfuerzos para superar estos obstáculos, puede ser suficiente adoptar una perspectiva alternativa donde estos simples obstáculos no existan. Y tercero, nos hace darnos cuenta de que gran parte de nuestro sufrimiento es cuestión de elección. Siempre hay una perspectiva diferente de las cosas que está libre del dolor que sentimos.

Hace cuatro años, mientras conducía mi motocicleta de Nueva York a California en busca de la paz interior, conocí a diferentes autores y científicos, y les pregunté sobre la noción de realidad. En Austin, conocí al Dr. James Pennebaker, jefe del departamento de psicología de UTexas y ahora presidente de la Sociedad de Personalidad y Psicología Social. Pennebaker fue pionero en el uso de la escritura como medio de intervención psicológica. Descubrió que escribir es curativo cuando produce un cambio de perspectiva. Nuestra capacidad para construir una historia es a menudo lo que nos causa dolor, por lo que escribir una nueva historia podría curar:

“Cuando escribes, no es como si estuvieras arrojando emociones. Ahora estás pensando en eventos; los atas juntos. Simplemente ponerlo en palabras parece marcar una gran diferencia. Esto permite ir más allá, cruzarlo… La escritura aporta una especie de sentido y cierre a los acontecimientos. Sabemos que las personas cuya salud mejora más también pueden cambiar la perspectiva de sus vidas. Pueden hablar sobre sus sentimientos y sus pensamientos, pero también sobre los de los que les rodean… También sabemos que por escrito es muy importante que las personas puedan construir una historia. Si alguien entra y escribe sobre un trauma e inmediatamente tiene una buena historia: «sucedió, y la razón fue tal y tal», no se beneficia en absoluto de la escritura. Las personas se benefician más cuando construyen una nueva historia. Están empezando a juntar las cosas. El argumento alternativo es que una de las razones por las que la gente se jode es también por el idioma. Quiero decir, si miras a la mayoría de los animales, no necesitan psicoterapia, pero tampoco tienen un lenguaje para confundirlos.

Hacia el final de mi viaje en motocicleta, llegué al sur de California, conocí a Deepak Chopra, quien compartió conmigo una historia personal sobre el panorama. Unas semanas antes de que él y yo nos conociéramos, Chopra pasó tres semanas en Tailandia para ser ordenado monje budista. Sus experiencias diarias en el monasterio fueron a veces difíciles y dolorosas, hasta que decidió cambiar su perspectiva:

“Cuando estaba en Tailandia, íbamos descalzos con el cuenco de mendicidad. Así que no había zapatos y tenías que pasar por encima de guijarros y cantos rodados y calles y arbustos, y no estaba acostumbrado a eso, y fue difícil para mí. A mi regreso, el primer día, el abad me preguntó si me resultaba difícil. Y dije: sí, fue muy doloroso. Dijo: “Sabes, es doloroso cuando pones el pie en el suelo, pero el otro pie que levantas, no hay dolor, lo cual es muy agradable. Pon tu atención en ese pie. Y al día siguiente hice eso y el dolor desapareció.

Entonces, aquí es donde pones tu atención. Todo es interpretación.

Si sale de su zona de confort con la mentalidad de abrazar la incertidumbre y adentrarse en lo desconocido, entonces ya ha cambiado antes de llegar.

¿Qué realidad en tu vida te está causando dolor o impidiéndote alcanzar tus metas y sueños? ¿Cuáles son las realidades alternativas que puedes experimentar, donde estás libre de dolor, realizado y feliz? Hoy imagina por un segundo que eres una persona diferente, y siéntate y escribe tu propio guión de por vida, desde un nuevo punto de vista. La vida no es una película que miras. Es una película que haces.

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