La importancia de aprender a poner límites

La importancia de aprender a poner límites

Es posible que te cueste  complacer a todo el mundo que te rodea, lo que puede llevarte incluso a que descuides tus propias necesidades, si bien teniendo en cuenta unas claves que te vamos a dar a continuación sabrás aprender a poner límites, de formas que puedas parar de complacer a los demás, una mecánica que se aprende desde la infancia. Atreverse a ser una persona que no guste es algo complicado que se da con poca frecuencia pero que es realmente necesario.

Aprender a poner límites tiene numerosas ventajas para ti a todos los niveles, pero a continuación te vamos a dar una serie de claves que te ayudarán a conseguirlo.

Reconoce tus dones

En primer lugar debes tratar de evitar el compararte con otras personas y también evitar anhelar con amargura lo que otras personas tienen y a ti te puede llegar a faltar, debiendo pensar qué es aquello que te hace verdaderamente único. Seguro que tienes dones y virtudes que son distintos a otras personas que admiras y que son totalmente válidos y que te pueden ser de gran utilidad.

Dicho esto, también debes evitar caer en el egocentrismo, siendo consciente que eso te permitirá recorrer por tu propio camino, tratando de evitar el seguir el camino de otras personas.

No pasa nada si otra persona no te quiere

Es imposible ser querido o amado por todo el mundo, aunque es normal que quieras serlo ya que a todo el mundo le gusta ser querido. Existen una gran cantidad de temperamentos, sensibilidades y puntos de vista diferentes que hará que a una gran parte de las personas no les gustemos, y es algo completamente normal.

Al vivir es completamente normal que surjan diferentes roces y desencuentros con todo tipo de personas, así como amistades, siendo normal que puedas tener tanto personas afines como otras con las que generarás antipatías, pero esto no debe ser una preocupación para ti.

El caer mal puede llegar a ser un privilegio para ti

Lo contrario al amor no es el odio, si no directamente la indiferencia que pueda sentir una persona hacia otra. En muchos casos se oculta admiración o envidia tras las aversiones, lo que hace que sea una forma negativa de reconocimiento.

Además debes tener en cuenta que  en determinadas situaciones y entornos hostiles, el ser antipático con otras personas puede llegar a ser un acto de asertividad y que puede llegar a ser un privilegio y una ventaja para ti. Por ello no debes temer a caer mal a otras personas.

El amor de otra persona no se puede comprar

Un pensamiento y actitud errónea por parte de muchas personas es el pensar en su interior que es posible “comprar” al amor de los demás. Debes saber que por mucho que hagas y aunque no te marques límites, el prestar atención desmedida a otras personas a través de continuos favores y sin nada de reflexión, te estará haciendo perder el tiempo.

Debes saber que nada de ello ayuda a formar un vínculo saludable. Una relación de dar y recibir es lo más apropiado, pero si solo das tu a la otra persona, se trata de una relación que no acabará yendo a ningún lado. Tenlo presente y sé capaz de marcar límites a otras personas.

Establece unos límites claros

Es importante que evites ocuparte de las tareas de otras personas, ya que al hacerlo lo que estarás haciendo es crear unos futuros conflictos. Esto se debe principalmente a que  estarás dando origen a un desequilibrio evidente en la relación entre las dos personas y, por otro lado, por que quién se ocupa de la tarea de otras personas, después espera una contrapartida que en muchas ocasiones no recibe.

El dejar de lado un asunto que no tiene que ver contigo no es ser egoísta ni nada similar. Lo que debes hacer es marcar unos límites claros y que cada persona se encargue de sus propios asuntos. Además, al hacerlo estarás evitando crear apegos nocivos y estarás consiguiendo que la otra persona esté recibiendo el mensaje que necesita para que así sea capaz de tomar las riendas de su vida y sin depender de los demás.

Por este motivo, al mismo tiempo que te estás mejorando a ti mismo y tu relación con esa persona, también la estás ayudando a ella.

Identifica lo que deseas

En la sociedad existe el concepto o idea de que está bien el ocuparse de las necesidades de otras personas pero no tanto de las propias. Ello no significa que haya que ser esclavo de todos esos caprichos que se puedan tener en un momento, pero sí hay que ser conscientes de todo aquello que se quiere tener en la vida, buscando identificar aquellas cosas que nos ayude tanto a realizarnos como persona como a ser personas más útiles para los demás.

Es importante por tanto que sepas qué es lo que quieres de verdad en tu vida, para lo cual es fundamental, como ya te hemos dicho marcar límites a otras personas pero también a ti mismo, de forma que sepas ir labrando tu camino hacia tus objetivos.

Sé capaz de disfrutar la soledad

Hay que ser capaz de poder disfrutar de la soledad que puedas vivir en diferentes momentos. De hecho tener una comunicación íntima apropiada es el primer paso para poder tener una buena relación con el resto de personas. Hay que tener en cuenta que las personas que necesitan estar siempre en compañía, fomentan los vínculos de dependencia y toxicidad, lo que supone un problema a nivel psicológico.

Por esta razón es fundamental aprender a estar bien con uno mismo, ya que esto te ayudará a estar bien con los demás. El pararse un momento a reflexionar y a disfrutar de la soledad es muy importante y adecuado, algo que puede hacer cualquier persona en cualquier momento. Tan solo se trata de aislarse del resto durante unos minutos al día para conectar con su interior mantener una comunicación fluida con uno mismo.

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