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Fuente: Madison Inouye/Pexels

Es inevitable que en una relación continua con una pareja abusiva, corra un alto riesgo de desarrollar respuestas traumáticas que finalmente interfieren con su protección. A menudo, las respuestas de lucha o huida no surgen por temor a incitar o intensificar el conflicto y el peligro. No sorprende que, en este contexto, prevalezcan las respuestas traumáticas de congelación y servilismo con el resultado de que la persona objetivo ya no puede detectar completamente el daño o el peligro que es necesario para tomar medidas de autoprotección.

Congelar y adular

Con demasiada frecuencia escucho a los participantes en mis grupos de recuperación: «¿Cómo llegué aquí y por qué me quedé tanto tiempo?» Sin embargo, “no soy la persona que solía ser. Me he perdido.»

Una pareja íntima cuyo propósito es ganar poder y control en la relación utiliza tácticas abusivas que implican abuso emocional, psicológico o físico. A menudo, debido a la intimidación continua y los ataques hirientes, es probable que el receptor desarrolle reacciones de miedo que son de naturaleza traumática.

Dependiendo de la respuesta de estrés única del individuo, puede ocurrir congelamiento o servilismo y, en algunos casos, como el abuso de la pareja íntima, ambos. La congelación es cuando el sistema nervioso central pasa al modo parasimpático y se apaga. Los sentimientos dolorosos están desconectados y no se sienten. En este estado, la persona objetivo puede experimentar entumecimiento, disociación, fatiga y confusión mental. En el extremo, también puede ocurrir una inmovilización que limite el movimiento físico.

La otra respuesta traumática de los sobrevivientes del abuso de la pareja íntima es la respuesta del cervatillo. Pete Walker, psicoterapeuta y autor de Complex PTSD: From Surviving to Thriving, identificó y acuñó la adulación como «una respuesta a una amenaza al volverse más atractivo ante la amenaza». En otras palabras, Walker explica que esta respuesta es la de una persona que busca seguridad acomodándose a las necesidades y demandas del abusador y renunciando a sus propias necesidades, preferencias y límites.

El tipo de respuesta al estrés del cervatillo puede desarrollarse a partir de un trauma en curso, como durante el abuso infantil. En el centro está el esfuerzo por estar seguro atendiendo las necesidades de los adultos para obtener la aprobación y evitar el abuso. Estas personas pueden ser vulnerables más adelante en la vida a una pareja abusiva que podría sentirse familiar. Sin embargo, sin esta historia, una persona con una pareja abusiva a menudo puede desarrollar un estilo de “adulación” para minimizar el daño al anticipar las necesidades del perpetrador con complacencia.

Peligros de la congelación y la respuesta del cervatillo

Cuando se asocie con una persona abusiva, es posible que sepa que necesita abordar el abuso o irse, pero es muy probable que emocionalmente no esté preparado. A menudo es el impacto del trauma que experimentas lo que se interpone en el camino.

Tanto las respuestas de congelación como las de adulación son defensas contra los sentimientos: pierdes el contacto contigo mismo. A medida que avanzamos en la vida, el acceso a nuestros sentimientos es fundamental para nuestra calidad de vida y seguridad. Cuando estamos en peligro o asustados, nuestros sentimientos nos alertan de lo que está mal, es dañino o peligroso. Cuando no tenemos acceso a nuestros sentimientos, como en la congelación donde se separan o en el cervatillo donde no se tienen en cuenta, no tenemos forma de saber que es hora de actuar para protegernos.

Avanzando hacia el autocuidado

Dejar a una pareja abusiva es complicado y desafiante. La mayoría de las personas en esta posición se sienten muy ambivalentes o simplemente estancadas. Siempre recomiendo, si es posible, que la persona que desea dejar a una pareja abusiva busque alguna terapia de recuperación del trauma. Abordar las respuestas traumáticas que tal vez podrían haber parecido necesarias para sobrevivir en algún momento se vuelve fundamental para ganar fuerza emocional y desarrollar el cuidado personal. De esta manera, es más probable que tome una decisión informada con respecto a la relación o un plan reflexivo para partir.

Mientras continúa residiendo con una pareja abusiva, la recuperación del trauma puede ser un desafío y, para algunos, imposible. Es posible que deba hacer arreglos para partir de este último sin una mayor claridad de ser emocionalmente más fuerte, solo un testimonio más de su necesidad de irse para protegerse.

Las respuestas traumáticas de congelación y cervatillo son condiciones que pueden abordarse con un terapeuta informado sobre traumas. La persona con una respuesta de cervatillo por un trauma infantil se beneficiaría al abordar el autocuidado al servicio de reconocer sus necesidades y creencias y desarrollar la capacidad de establecer límites con los demás. Ambos se beneficiarán al desarrollar la capacidad de conocer sus sentimientos, reconocer sus propias necesidades como importantes y establecer límites según sea necesario. Al final, la autocompasión recorre un largo camino.

©Lamberto.

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