Seleccionar página

Fuente: Zach Vessels/Unsplash

Es común que los terapeutas escuchen a los clientes decir: «Pero mi relación fue tan buena al principio, ¿y si vuelve a eso?» “¿Qué pasa si son un compañero increíble para otra persona? ¿Qué pasa si solo soy yo y los hago actuar de esta manera?

Aquí hay tres señales que deberían hacer que te detengas y reevalúes tu relación romántica. Sé que es algo que no siempre es fácil de hacer, pero si vas a tomar en serio tu salud mental, no puedes evitar tener conversaciones difíciles contigo mismo y con los demás. Una cosa que todo psicólogo le dirá es que el camino hacia el bienestar psicológico nunca es fácil.

Señal #1: El compromiso no es una calle de doble sentido

Una señal que debería incitarte a reevaluar tu relación es si eres el único que se compromete.

Sí, el compromiso es inevitable en la mayoría de las relaciones. Y, sí, es honorable, pero hasta cierto punto. El compromiso debe ser una calle de doble sentido. Si usted es el que cambia constantemente sus planes para acomodar a su pareja y hace concesiones para acomodarlos, esa es una gran bandera roja de «Houston, tenemos un problema».

No solo es un problema cuando tu pareja no se compromete por su cuenta, sino que también es problemático cuando rechaza tu necesidad ocasional de mantenerte firme.

Aquí hay un ejemplo.

Un día, decide tomarse un tiempo para sí mismo que tanto necesita; tal vez opte por no asistir a un evento familiar que su lado de la familia está organizando.

Primero, eso es algo perfectamente razonable de hacer. Se llama tener límites saludables. Pero si tu pareja expresa su descontento contigo debido a esta decisión, eso es una señal de que no solo te está pidiendo que hagas la mayor parte del compromiso, sino que también es reacio a aceptar tus límites, incluso, o quizás especialmente, cuando rara vez los ejercitas.

Por supuesto, no siempre somos los jueces más objetivos cuando se trata de evaluar quién está haciendo más concesiones en nuestras relaciones. Un estudio clásico pidió a las parejas casadas que estimaran el porcentaje de tareas domésticas que completaron. Los porcentajes, cuando se sumaban, casi siempre superaban el 100 por ciento. Hubo algunos casos en los que tanto el esposo como la esposa afirmaron estar haciendo el 80 por ciento o más de las tareas del hogar.

Trate de ser honesto y objetivo en su evaluación de la asunción de responsabilidades y compromisos. Y, si sientes que hay un desequilibrio, comunícaselo a tu pareja. A veces, trabajar con un terapeuta de parejas puede ayudar a restaurar las cosas a su propio equilibrio.

Señal #2: Tu moral y ética te llevan en diferentes direcciones

Una segunda señal de que debes reevaluar tu relación es cuando te encuentras excusando repetidamente el comportamiento problemático de tu pareja.

A veces, nuestros seres queridos pueden comportarse de una manera poco ética o potencialmente dañina. Estas situaciones requieren que seamos completamente honestos con nuestra pareja y con nosotros mismos, pero es posible que no lo hagamos porque los amamos.

Si bien parte de esto es nuestro deseo de aceptar a nuestras parejas por lo que son, con defectos y todo, otra parte de esto nos lleva por un camino mucho menos saludable psicológicamente. La investigación ha encontrado, por ejemplo, que cuando excusamos las transgresiones y las acciones poco éticas de nuestra pareja, en realidad asumimos parte de su culpa, vergüenza y vergüenza. De hecho, podríamos sentir más culpa por sus acciones que incluso ellos.

Señal #3: Tu relación se siente transaccional, hasta un punto poco saludable

Una tercera señal de que necesita reevaluar su relación es cuando un socio comienza a pensar en el otro socio en términos de cuán útiles son para él.

En un mundo perfecto, elegimos estar en una relación a largo plazo con alguien porque lo amamos, simple y llanamente. La perfección no existe. Elegimos entablar relaciones con parejas en función de una variedad de factores, como el estado de la familia a la que pertenecen, cómo pueden ayudarnos a lograr nuestras metas y otras ventajas financieras, materiales y sexuales percibidas.

Si bien considerar a alguien como un recurso no está del todo mal, puede ser un problema cuando es la base de la relación. Porque, en esencia, lo que sucede es que una pareja objetiva a la otra y solo se queda con ella mientras sea útil para ella.

Y la verdad es que nadie será útil para siempre. Nos estamos preparando para una gran decepción cuando vamos por este camino, independientemente de si estamos dando o recibiendo.

Si siente que esto es algo que está experimentando actualmente, es importante saber que no es su culpa y que no debe dejar que afecte su autoestima. Esto se debe a que las metas impulsan a las personas, y el logro de las metas puede hacer que las personas vean las relaciones de cualquier tipo, incluidas las relaciones íntimas, como acuerdos transaccionales quid pro quo entre dos personas.

El truco consiste en equilibrar estos sentimientos con otras consideraciones que conducen a relaciones saludables.

Conclusión

Es importante reflexionar rutinariamente sobre el estado de su relación. Es una de las mejores formas de detectar problemas potenciales antes de que se conviertan en problemas a largo plazo. Si al hacer esto observas:

  • un desequilibrio en los compromisos y responsabilidades
  • una persistente división ética o moral entre usted y su pareja
  • una relación que se siente más transaccional que de apoyo

    Es una buena señal profundizar en estos temas con su pareja o con un terapeuta de parejas. Puede ser incómodo, pero beneficiará tu salud mental a largo plazo.

  • Uso de cookies

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

    ACEPTAR
    Aviso de cookies