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Una de las características definitorias de la sociedad moderna es la amplitud de opciones y oportunidades disponibles. En el pasado, las opciones estaban limitadas por la cultura, la tradición y las convenciones. Pero hoy tenemos la oportunidad de elegir entre una amplia gama de opciones de estilo de vida relacionadas con varios campos, que incluyen dieta, moda, comportamiento sexual, prácticas espirituales, hábitos de consumo, actividades culturales, regímenes de acondicionamiento físico, empleo y educación.

El yo real y la cordura

Muchos psicólogos han aclamado este aumento de opciones y oportunidades. Por ejemplo, Carl Rogers sostiene que esta expansión de la elección brinda a los humanos la oportunidad de desarrollar un yo «real» (o «auténtico»), libre de las cadenas de la tradición y las convenciones.

El verdadero yo se logra mediante la creación consciente de un estilo de vida acorde con las metas y deseos individuales, antes inaccesibles en tiempos en los que las opciones eran más limitadas.

Del mismo modo, el psicólogo Kenneth Gergen dice que la sociedad moderna permite a las personas desarrollar lo que él llama una «personalidad pastiche», lo que les permite elegir de forma divertida varias opciones de estilo de vida en función de sus propias necesidades, deseos y apetitos.

En definitiva, estos autores elogian la libertad, la autonomía y las oportunidades que ofrecen las sociedades modernas, vinculando esto al desarrollo de un yo verdadero o auténtico, que creen que puede conducir a un mayor bienestar mental, espiritual y humano.

Contexto social y falso yo

Sin embargo, es importante reconocer que las elecciones de estilo de vida no ocurren en un vacío social. Las elecciones de los individuos todavía están fuertemente influenciadas por sus compañeros, padres u otros miembros de la comunidad, como los líderes religiosos. Las elecciones también están determinadas por las expectativas culturales y las normas sociales, que pueden variar según la edad, el género y otras variables sociodemográficas.

Además, las tendencias de las redes sociales también pueden afectar las decisiones individuales, y algunas investigaciones indican que los jóvenes a veces eligen su estilo de vida basándose en el «miedo a perderse» (FOMO) o tratan de convencer a otros de que están viviendo una «vida llena de placer». . versión de la realidad.

En otras palabras, la evidencia sugiere que muchas personas todavía toman decisiones de estilo de vida basadas en expectativas sociales y el deseo de validación externa, en lugar de deseos internos y preferencias individuales. ¿Puede este desajuste entre los deseos y la realidad dañar el bienestar?

Psiquiatras como DW Winnicott han sugerido que esto puede conducir al desarrollo de un «falso yo». Este no es un diagnóstico psiquiátrico oficial, sino una referencia a un sentimiento común entre ciertos individuos de que «viven la mentira» o «usan una máscara» en su vida diaria, principalmente con el objetivo de respetar las normas / expectativas socioculturales y familiares. de compañeros.

Falso yo y cordura

De hecho, algunas investigaciones muestran que los compañeros y la familia a menudo fomentan este falso yo, quienes pueden hacer que ciertos aspectos de su amor, amistad o apoyo dependan de ciertas elecciones. Esto puede llevar a muchas personas a sacrificar sus propios deseos genuinos al servicio del placer de las personas. En sus escritos, psiquiatras como DW Winnicott y RD Laing han relacionado un «falso yo» con una mala salud mental.

De hecho, las investigaciones indican que muchas personas toman decisiones que pueden dañar su salud mental para encajar. Por ejemplo, la evidencia sugiere que el consumo de alcohol y la adicción a las drogas entre los jóvenes a menudo se debe a la presión de los compañeros y a la moda «entre la multitud», más que a los deseos profundos de consumir estas sustancias.

Asimismo, otra investigación sugiere que los hábitos alimenticios y los hábitos de ejercicio individuales están fuertemente influenciados por una variedad de factores como las normas sociales, las preferencias familiares y los mensajes de los medios con respecto a los tipos de cuerpo ideales.

Esto puede conducir a muchas elecciones disfuncionales, por ejemplo, dieta patológica o ejercicio excesivo, los cuales están relacionados con el aumento de los trastornos alimentarios y la dismorfia corporal en los jóvenes. Una vez más, estas opciones pueden no reflejar un «yo real».

El conflicto entre el verdadero yo y el falso yo

Ciertamente, esta era de elección sin restricciones ofrece oportunidades ilimitadas para participar en una gran variedad de actividades y construir una «personalidad pastiche» que expresa un yo verdadero (o auténtico). De hecho, es uno de los placeres de vivir en una sociedad libre y abierta.

Sin embargo, esta visión de los individuos libres que toman decisiones libres en una sociedad libre es algo panglossiana y no reconoce las limitaciones sociales y culturales que experimentan muchos, incluido el «miedo a perderse», el disfrute de las personas y de las personas. ‘Otras formas de «vivir una mentira» para encajar. En su famoso poema «Los hombres huecos», TS Eliot escribió:

Entre la idea
Y la realidad
Entre el movimiento
Y el acto
La sombra cae

En resumen, la brecha entre los deseos internos y las elecciones reales puede crear una realidad que ensombrece la vida de muchas personas, lo que puede tener ramificaciones para la salud mental. Esto puede significar que todos deberíamos hacernos la pregunta: ¿Estoy viviendo una mentira para encajar?

Imagen de Facebook: Drazen Zigic / Shutterstock

Imagen de LinkedIn: kittirat roekburi / Shutterstock

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