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El autocuidado no es egoísta ni superficial, está respaldado por la ciencia para ayudarnos a proteger y mantener la salud mental

Fuente: Shutterstock

El cuidado personal puede aparecer por primera vez como otra palabra de moda en la psicología popular en esta era de ansiedad, donde el agotamiento se llama la «nueva normalidad». Pero la ciencia revela su naturaleza crítica.

El autocuidado es un proceso regular e intencional de dedicación a la protección y mantenimiento de la salud mental. Está respaldado por la ciencia y no solo tiene sentimientos buenos y autoindulgentes.

La Organización Mundial de la Salud ha declarado una crisis mundial de salud mental y ha definido el agotamiento como un riesgo ocupacional y una condición de trabajo. La creciente presión por hacer y ser todo en el trabajo y en casa crea un contexto de agotamiento, sobreestimulación y ansiedad.

La mayoría de nosotros operamos con pocos márgenes en nuestras vidas. El respiro, el descanso y el tiempo libre para ser simplemente un lujo. En mi trabajo clínico, a menudo encuentro resistencia a la sugerencia de cuidarse. Puede parecer esponjoso o egoísta, o es poco probable que tenga un impacto cuando el estrés es alto. También puede parecer poco práctico a la luz de las enormes demandas en cada esquina.

El cuidado personal se presenta en diferentes formas:

  • Reestructuración / reencuadre cognitivo. Apacigua al crítico tóxico que hay dentro; practica la autocompasión.
  • Medicina de estilo de vida. Sueño, nutrición, hidratación, hábitos de ejercicio.
  • Comunidad. Pase tiempo con sus seres queridos; tener un sistema de apoyo.
  • Ocio y diversión. Encuentra tiempo para relajarte y participar en actividades en las que te pierdas en el tiempo y el espacio y puedas disfrutar de verdad el momento.
  • Espacio tranquilo. Un lugar alejado de distracciones, pantallas y tareas.

La Asociación Estadounidense de Psicología ha declarado que a menudo no sabemos que el estrés afecta negativamente nuestra salud hasta que nos enfermamos. En mi investigación, he visto muchos ejemplos de la naturaleza vital del cuidado personal como factor protector de la resiliencia. Abogo por un enfoque de bienestar de «talla única»: aunque creemos que lo estamos haciendo relativamente bien, es esencial priorizar el cuidado personal. En lugar de esperar las señales de alerta y las llamadas de atención, podemos cuidarnos a propósito para mantenernos en un mundo que está cada vez más bajo presión.

Todos debemos estar muy atentos al efecto acumulativo que puede crear el autodescuido. Cuidar de sí mismo puede ayudar a mitigar las consecuencias de nuestras demandas y roles.

Aquí hay tres consideraciones para convertirlo en una práctica regular:

1. Las pequeñas cosas marcan la diferencia. Cuando estamos ocupados, es fácil dejar de lado el cuidado personal. O si hacemos un plan que es demasiado ambicioso, podríamos darnos por vencidos si no encontramos el tiempo y la energía para llevarlo a cabo. Los rituales de descanso son actividades que incorporamos a nuestro día para ayudarnos a mantenernos calibrados y evitar la sobrecarga mental. No podemos prometer falsamente que nos relajaríamos una vez que algo sea tachado de nuestras listas, porque mientras tanto aparecerán 10 cosas nuevas. Al igual que cuando nos descuidamos, hay un efecto acumulativo en nuestra salud, también lo es cuando nos esforzamos regularmente por nutrir nuestra mente, cuerpo y alma.

2. El cuidado personal viene en muchas formas y tamaños. No existe una fórmula única. Las actividades clave incluyen medicina de estilo de vida, actividades creativas, pasatiempos, tiempo dedicado a los seres queridos y diálogo mental positivo. La ciencia muestra el enorme valor de todas estas actividades para proteger y fortalecer la salud mental. Participe en un proceso de reflexión (los terapeutas, entrenadores y seres queridos pueden ser útiles para co-crear ideas) que lo ayude a identificar actividades de alto impacto que pueden incorporarse a sus rutinas.

3. El cuidado personal comienza con darse permiso a sí mismo. Muchos de nosotros nos sentimos incómodos de tomarnos un tiempo para nosotros mismos. Estamos acostumbrados a cuidar de todos y es un gran cambio enfocarnos en ti. Parece contradictorio. Puede demostrar su fuerte sentido de valores y orgullo por servir a los demás, pero también puede estar relacionado con un complejo de martirio más profundo o un sentido de indignidad. Cuando nos damos el visto bueno y entendemos que valemos nuestra propia inversión porque somos importantes, es más probable que maximicemos los beneficios del cuidado personal. Debes darte permiso para cuidarte y asegurarte de realizar rituales de descanso todos los días. La durabilidad lo es todo: lo vales.

Cuidarse no es egoísta ni superficial. No se trata solo de tomarme un tiempo para mí, hacerme la manicura o divertirme. Se trata de proteger su salud mental y promover la sostenibilidad. No existe una talla única para todos, pero la investigación nos da muchas pistas sobre lo que puede ayudarnos a apoyarnos mutuamente. La medicina del estilo de vida, los descansos regulares y las relaciones son factores protectores que ayudan a desarrollar la resiliencia. La prevención es menos costosa que la reparación. Ahora tenemos la ciencia para mostrar los efectos positivos en nuestra salud.

Elija una actividad esta semana que crea que tendrá un gran impacto en usted. Establezca un recordatorio en su teléfono y colóquelo en su agenda como una cita importante. Lleve un registro de su progreso (su estado de ánimo, energía, perspectiva, concentración, etc.). Encuentre apoyo para mantener su impulso y desarrolle un plan estratégico de cuidado personal para proteger y mejorar su bienestar.

Haber de imagen de LinkedIn: La India Piaroa / Shutterstock

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