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Fuente: Diva Plavalaguna/Pexels

Nuestras relaciones amorosas, especialmente para las parejas heterosexuales, están pasando por una metamorfosis radical. Ha habido un cambio de influencia en estos sindicatos durante las últimas dos generaciones y las reacciones de los hombres a ese cambio en la sociedad en general. Hay buenas noticias por delante, pero también es probable que continúe el conflicto relacional a medida que normalizamos el intercambio mutuo de influencia en nuestra vida amorosa.

La buena noticia es que más de 50 años de investigación de John y Julie Gottman sugieren que cuando los hombres aceptan la influencia de sus parejas femeninas, experimentan una mayor satisfacción y bienestar en la relación.

El conflicto que surge en las relaciones en torno a compartir la influencia está bien documentado. Es casi transcultural y se basa en miles de años de normas de género. Sin embargo, hay una manera de abordar nuestro problema de influencia colectiva.

Puede comenzar trabajando en lo que los Gottman llaman el «sistema de cariño y admiración». Básicamente, el sistema funciona cuando realmente te gusta tu pareja.

El cariño y la admiración se fomentan en la constelación de formas en que te presentas en tu relación. Está en los rituales consistentes de conexión emocional que se honran mutuamente con gratitud y respeto. Finalmente, está en conocer y validar los placeres, deseos, deseos y necesidades de cada uno. Desde ese lugar de amistad, puedes compartir influencias más fácilmente, ya sea eligiendo un restaurante para una cita nocturna o probando cosas nuevas en el dormitorio.

Pero si no te has sentido admirado, respetado y validado por un tiempo, es posible que no sientas mucho cariño por tu pareja. Este tipo de desconexión emocional es rampante, particularmente en las relaciones a largo plazo, y puede conducir a una existencia sin pasiones.

Recientemente, hablé con el Dr. Nazanin Moali del Sexology Podcast sobre este tema y aprendí que hasta el 20 por ciento de los matrimonios en los EE. UU. no tienen sexo y que la tasa es mucho más alta en otras partes del mundo. ¿Por qué? El sexo placentero a lo largo de la vida requiere diversión, y nadie se divierte con una pareja egocéntrica, defensiva o invalidadora.

Nuestras uniones pueden sentirse frágiles a medida que cambian las normas de género, se establecen límites y muchas parejas escriben su propia versión de una nueva forma de amar. Los hombres tienen, como de costumbre, mucho poder en cómo se desarrollarán los próximos 100 años de relaciones románticas en parejas heterosexuales. Recomiendo que compartan con facilidad y frecuencia, así como que le hagan a su pareja esta simple pregunta: ¿Cómo puedo amarte mejor la próxima semana?

Tal vez la respuesta tenga algo que ver con compartir la influencia.

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