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Siempre he estado obsesionado con la eficiencia. Si estoy cocinando en la cocina, cocino varios platos al mismo tiempo para ahorrar tiempo cortando verduras mientras espero que la pasta hierva. Si estoy trabajando desde casa, me aseguro de hacer una pequeña tarea, como cargar la ropa, cuando tengo 10 minutos antes de mi próxima reunión. Sé que no estoy solo: muchos de nosotros cambiamos de una tarea a otra en aras de la eficiencia. Pero, ¿realmente estamos haciendo lo correcto para nuestro desempeño y bienestar?

Bajo el liderazgo de la querida amiga y colega Zhanna Lyubykh (Beedie School of Business, Simon Fraser University), nuestro equipo de investigación había estado investigando el papel de las pausas en el trabajo en el rendimiento y el bienestar de los empleados durante un tiempo. Revisamos 83 estudios que se han publicado sobre este tema, los sintetizamos y elaboramos un marco conceptual. Hace dos semanas, nuestro estudio fue aceptado para su publicación en el Journal of Occupational Health Psychology. Dada la actualidad de las preocupaciones sobre la salud y el bienestar de los empleados, quería dedicar esta publicación a aquellos de ustedes que deseen aprender cómo podemos clasificar las pausas laborales y usarlas para nuestro beneficio.

¿Qué es un descanso laboral?

Los investigadores definen las pausas laborales como oportunidades de recuperación. Estas oportunidades pueden implicar diversas actividades (como dar un paseo por la naturaleza) y/o estados psicológicos (como la relajación) para facilitar la recuperación (Sonnentag et al., 2022). Una parte esencial de tomar un descanso es hacer una pausa en nuestras tareas relacionadas con el trabajo y concentrarnos en nuestra recuperación. Las pausas en el trabajo se diferencian de las interrupciones del trabajo por su intencionalidad. Si bien los descansos laborales, ya sean programados o no, se toman intencionalmente, las interrupciones laborales son suspensiones espontáneas de actividades relacionadas con el trabajo (Puranik et al., 2020).

Nuestro marco identifica cuatro elementos de las pausas laborales. Estos son iniciador, duración, frecuencia y actividades y experiencias.

1. Iniciador de las pausas laborales se refiere a quien inicia la pausa laboral.

Mientras que en algunas situaciones, los empleadores deciden si un empleado toma un descanso y cuándo (por ejemplo, tener que tomar un descanso de 15 minutos en cada turno), en otras situaciones los empleados pueden iniciar sus propios descansos (por ejemplo, decidir tomar un café) . Nuestros resultados destacan que las actitudes de los empleados hacia tomarse un descanso (como encontrar descansos en el trabajo útiles y necesarios) y percibir que pueden tomar un descanso si así lo desean pueden determinar el iniciador.

2. La duración de las pausas laborales se refiere a la duración de cada pausa.

La duración de las pausas laborales probadas en estudios empíricos varía enormemente. Además, la investigación ofrece resultados mixtos sobre la relación entre la duración y el rendimiento y los resultados de bienestar. Mientras que algunos estudios encontraron que tomar descansos más largos mejoró el rendimiento laboral, otros no pudieron demostrar una relación significativa similar. Atribuimos tales diferencias a la presencia de otros factores, como experimentar o no una recuperación durante la pausa.

3. La frecuencia de las pausas laborales se refiere a la frecuencia con la que los empleados se toman un descanso del trabajo.

Al igual que la duración, no encontramos un patrón claro en la relación entre las pausas laborales, el desempeño y el bienestar. Mientras que algunas actividades requerían descansos más frecuentes, otros descansos que involucraban diferentes actividades requerían descansos menos frecuentes (pero a veces más largos).

4. Actividades y experiencias durante los descansos laborales se refiere a cómo los empleados buscan la recuperación durante sus descansos.

En nuestra revisión, las actividades más comunes fueron hacer ejercicio y socializar con otros. Estos fueron seguidos por pasar tiempo en las redes sociales, tomar siestas y participar en actividades de ocio de baja energía (es decir, respiros). Observamos una estrecha conexión entre el ejercicio y el bienestar (tanto físico como mental). Sin embargo, la relación entre el ejercicio y el rendimiento no estaba clara. También encontramos que la efectividad de las pausas sociales dependía de con quién el empleado pasaba sus reuniones. Además, los descansos relacionados con conversaciones relacionadas con el trabajo no fueron tan efectivos. Un estudio en particular (es decir, Machová et al., 2019) examinó la efectividad de un descanso social con perros de terapia. Descubrieron que los empleados que pasaban sus descansos con un perro tenían niveles más bajos de la hormona del estrés (es decir, cortisol).

Conclusión y Recomendaciones

En todo caso, me gustaría que terminaras de leer esta publicación con los siguientes cuatro mensajes para llevar.

  • Las pausas en el trabajo son oportunidades de recuperación. Son pausas intencionales del trabajo que tomamos para reponer nuestros recursos mentales y físicos.
  • Tener una actitud positiva hacia los descansos laborales y percibir la capacidad de tomar un descanso aumenta nuestras posibilidades de tomar un descanso.
  • No existe una fórmula clara sobre la duración y la frecuencia de las pausas laborales. Otros factores, como qué tan bien nos recuperamos, afectan la efectividad de los descansos en el trabajo.
  • Debemos tener cuidado con quién compartimos nuestros descansos. Reservar las conversaciones laborales para el trabajo y hablar de otras cosas durante los descansos también puede ser una buena idea.

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