Seleccionar página

La disfunción eréctil es una enfermedad muy común. Afecta a 1 de cada 3 hombres. Los síntomas de la disfunción eréctil son fácilmente perceptibles y el tratamiento de los problemas de erección está estructurado en tres escalones de intensidad.

El primero de ellos son las ondas de choque, el tratamiento con testosterona, los fármacos vía oral y la modificación del estilo de vida. El segundo escalón de tratamiento lo constituye el alprostadil en sus distintas presentaciones (crema, bastoncillo uretral o MUSE, e inyectable). El tercer escalón lo conforma la prótesis de pene.

La elección de tratamiento es una opción personal de cada hombre y, aunque se suele seguir esta estrategia ascendente, no siempre es así. El motivo es principalmente la preferencia personal de cada uno, aunque también pueden intervenir las alergias o la toma de otros medicamentos que interfieran con los fármacos vía oral o el alprostadil.

La gran mayoría de hombres suelen emplear, en primer lugar, el tratamiento con inhibidores de fosfodiesterasa-5. A pesar de que el tratamiento con medicamentos es muy seguro y eficaz, existe un porcentaje de hombres -aproximadamente 1 de cada 3- que responden a los fármacos por vía oral.

¿Qué se puede hacer en esta situación? Existen dos grandes alternativas: ensayar el tratamiento con el alprostadil o recurrir directamente a una prótesis de pene.

En cuanto a las inyecciones de alprostadil en el pene (caverject), se trata de un fármaco vasodilatador muy eficaz en diferentes formatos (crema, bastoncillo uretral o inyección) que se aplica de manera local, aumentando el aporte de sangre al pene. A pesar de ello, el 50% de hombres que usan este medicamento lo abandonan en menos de 6 meses.

Tanto aquellos hombres que no quieren inyectarse como aquellos hombres a los que el alprostadil no les funciona, tienen una opción más de tratamiento, la estrategia quirúrgica de implante de prótesis de pene. Sin embargo, no son buenos candidatos aquellos que quieren usar la prótesis para alargar o engrosar el pene, puesto que el implante peneano no tiene esta función.

Se debe tener presente la posibilidad de una prótesis de pene en el caso de hombres con disfunción eréctil que no responde al tratamiento o si este desea solucionar definitivamente el problema de erección. Aunque minoritaria, esta opción es válida: algunos hombres no quieren tener que tomar medicación continuamente ni tener que aplicarse ningún tratamiento antes de tener sexo.

Plantearse un implante peneano es un paso muy importante y es vital estar bien asesorado por cirujanos andrologos especialistas en prótesis de pene. Será necesario entender qué opciones existen, cuáles son los resultados actuales de los tratamientos y entender muy bien los pros y contras de la operación.

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies