Crisis de pareja y ciclo vital.

Crisis de pareja y ciclo vital.

 

1. Periodos de crisis de pareja

Los conflictos y las crisis de pareja no son un mal que hay que eliminar sino que es un impulso para el desarrollo de las posibilidades como persona. La relación de pareja es vida y por lo tanto está inevitablemente unida a conflictos, tensiones y crisis.

Algunas parejas pueden resolver sus problemas sin ayuda de un psicólogo/a, pueden llevar a cabo los cambios necesarios para su desarrollo personal. Sin embargo, otras buscan ayuda terapéutica para darse una oportunidad y resolver los conflictos. Señala el psiquiatra Victor Frankl (1998), el individuo está dispuesto y preparado para tolerar cualquier sufrimiento, siempre y cuando le pueda encontrar significado.

En la consulta, las parejas en crisis buscan dejar atrás sus conflictos y los dolores provocados en la relación. Para eso, es necesario detenerse en el conflicto, en el sufrimiento, en qué lo provocó, qué secuelas dejó y buscar una manera de contextualizarlo y dar alternativas de solución. Y en lo posible, un sentido y un significado para la relación. Muchas veces vemos cómo las parejas salen fortalecidas después de una experiencia dolorosa y logran entonces mejorar y profundizar en la relación.

La crisis de pareja se manifiesta a través de la aparición de los sentimientos ambivalentes y la duda sobre el valor de la pareja.

Cruce de v’as.Periodos de Resolución: Oportunidad de que las cosas sean de otra manera… La mayor parte de parejas son capaces de enfrentar las crisis, desarrollando cambios. En otras, se produce una fisura por experiencias dolorosas que queda sin cerrar dentro de la relación creando un profundo sufrimiento. Estas situaciones son las que motivan la mayor parte de las consultas de pareja.

 

2. Ciclo vital

Por lo tanto, el tipo de consulta en una terapia de pareja será diferente según la etapa del ciclo vital de la pareja. En la práctica clínica, es aconsejable que la pareja conozca los desafíos a que está expuesta con respecto del ciclo vital y cómo dichos desafíos y las tareas involucradas tensionan la relación y la sexualidad. El conocer que lo que sienten y les pasa pertenece en parte a una etapa de la vida en pareja y el estar conscientes de los recursos con que cuentan en cada una de las etapas, producirá en ellos alivio, introspección y desarrollo de recursos.

reproduccion- terapia de pareja

A nivel clínico, conceptualizar los problemas de pareja y su sexualidad a través de un camino longitudinal a través de la vida de las personas puede ser de mucha utilidad, ya que orienta hacia el tipo de tarea y la naturaleza de la crisis de cada etapa. Las crisis vitales de transición de una etapa a otra y las crisis no normativas (enfermedad, duelos,
emigraciones, etc.) pondrán a prueba la estructura de la relación y la sexualidad. Es decir, la historia de la relación se refiere a la historia de transiciones y sucesos. Las transiciones están relacionadas con el proceso paulatino de paso de una etapa a otra del ciclo vital con sus respectivas crisis y tareas. Los sucesos (crisis no normativas) son eventos, los cuales ocurren de improvisto (duelos, infidelidades, migraciones, enfermedad, etc.). Tanto las transiciones como los sucesos pondrán a la pareja antes sus recursos y fragilidades y de este equilibrio dependerá como lapareja afronte la crisis.

2.1. El Noviazgo

Cada uno se siente necesitado por el otro y se reconocen mutuamente en su manera diferente de ser.
“El enamoramiento es el encantamiento inicial, la idealización y la negación de los defectos del otro” (Azócar y Yanjarí, 2002).
Primera fase “luna de miel”:
– Atención selectiva hacia los aspectos
positivos del otro.
– Bajo nivel de responsabilidades y
compromiso.
– Idealización del concepto de AMOR y
hacia el futuro de la pareja.
– Alto porcentaje de tiempo dedicado al
ocio.

 MITO DE LA PAREJA ROMÁNTICA

“El amor es no tener que decir nunca lo
siento”
“El amor lo puede todo”
“Con amor, tiempo y paciencia se puede
cambiar a una persona”

Esperamos que el amor, además de proporcionar un sustento emocional, compasión y compañerismo, actúe como una
panacea… La representación idealizada del matrimonio que ofrecen los medios de comunicación no prepara a las parejas para hacer frente a las frustraciones, malentendidos, etc.

A veces, también lo que se pretende fijar es lo que sentimos al enamorarnos. El hecho de convertir la experiencia de amor en “foto fija” nos impide ver lo que hay en el “aquí y ahora”.

triangulosternberg- terapia de pareja– Amor Compañero: Aquel donde se juntan la intimidad y el compromiso, pero no hay pasión. Se ve una preocupación  por el bienestar del otro, deseos de compartirlo todo y un planteamiento de la relación a largo plazo.
– Amor Romántico: Hay pasión e intimidad, es decir, excitación y afecto, pero no existen las “ataduras” del      compromiso.
– Amor Fatuo: Es una mezcla entre pasión y compromiso, pero no vemos la intimidad.
– Amor Completo: El que lo tiene todo: compromiso, pasión e intimidad.
– Amor Vacío: Como su propio nombre indica, no tiene ninguno de los tres elementos.

– Otras tipologías sobre el Amor
• Eros o amor pasional
• Ludus o amor casual
• Storge o amor amistoso
• Pragma o amor racional
• Manía o amor obsesivo
• Ágape o amor altruista

2.2. El Noviazgo, la formación de la pareja

¿Cuál es la relación entre amor y dolor? El amor nos lleva a sentirnos plenos, pero tiene como sombra el dolor. Dolor por la incomunicación e incomprensión que a veces sentimos por la pérdida de algún grado de libertad individual, por amenazas a nuestra identidad, por las rupturas que enfrentamos, rupturas voluntarias e involuntarias (viajes,
enfermedades, muerte, etc.) (Azócar y Yanjarí, 2002). Si nos atrevemos a amar, hay que estar dispuestos a
sufrir y enfrentarse a posibles pérdidas. Es una paradoja: Si amamos, podemos llegar a sufrir por las posibles pérdidas, pero si no nos atrevemos a amar por temor al dolor, igualmente sufriremos por la soledad.

Con el paso del tiempo…
Etapa de Desilusión: En muchas ocasiones el integrante de la pareja no ha cambiado “objetivamente” su actitud, sin embargo, es vivido en forma insatisfactoria con respecto a la expectativa del otro miembro de la pareja. Las cualidades que se perciben como positivas al principio, porque permitían un mejor desenvolvimiento personal, después son sentidas como una amenaza al vínculo. Es decir, en la práctica clínica en terapia de pareja es habitual que las razones para la primera atracción son las mismas que constituyen el motivo de consulta.

Ejemplo: Un hombre que se sintió atraído por la ternura de su mujer puede presentar, después de un tiempo, como motivo de consulta la posesividad y la intromisión de su mujer. En esta etapa evolutiva en la que la pareja lleva algunos años viviendo juntos sin tener hijos son frecuentes las consultas por inhibición del deseo, vaginismo o eyaculación retardada. Son frecuentes también aquí las consultas por eyaculación precoz que pueden estar relacionadas con la inexperiencia en relaciones sexuales estables, donde la sexualidad anterior era casual o
masturbatoria.

En el primer estadio se elaboran las pautas de interacción que constituyen la estructura de la pareja. Tienen que establecerse, mediante negociación, las fronteras o límites que regulan la relación de la nueva pareja con las familias de origen, los amigos, los estudios, el mundo del trabajo, así como otros contextos importantes. La pareja debe definir nuevas pautas para la relación con los demás. El objetivo será mantener importantes contacto y al mismo tiempo crear un sistema cuyas fronteras sean nítidas en la medida suficiente para permitir el crecimiento de la relación.
¿Con qué frecuencia visitarán a los padres?
¿Cómo resolver la enemistad que él siente por la mejor amiga de ella?
¿Seguirá ella quedándose en la universidad hasta tarde, que es parte de su sueño profesional, y él entonces
comerá 3 veces solo?
Con el paso del tiempo, la pareja se estabilizará como un sistema equilibrado. Por lo que la pareja deberá equilibrar los estilos y expectativas diferentes de ambos y elaborar modalidades propias para procesar la información, crearán reglas sobre intimidad, jerarquías, establecer contactos y tratarse con afecto. También existirá tensión entre las necesidades como pareja y las de cada uno de sus miembros. Por lo que tienen que ser modificadas las reglas que antes eras satisfactorias para cada individuo separadamente. Al comienzo, cada cónyuge se experimenta como un todo en interacción con otro todo. Pero para formar la nueva unidad de pareja, cada uno tiene que convertirse en parte. Esto puede constituir como un problema a la cesión de individualidad. Cuando el terapeuta que trabaja con
una pareja que pasa por este estadio puede verse precisado a poner el acento en la complementariedad, para ayudar a sus miembros a comprender que la pertenencia es enriquecedora, no sólo limitadora.

2.3. El nacimiento del primer hijo

“Si algunos esperan que los niños les traigan tranquilidad, confianza en sí mismos o una permanente sensación de felicidad, van a llevarse una desagradable sorpresa. Lo que los niños hacen es complicar, implicar, añadir líneas argumentales a la historia, colorear el panorama, oscurecerlo todo, traer más temor que nunca, sugerir lo sagrado, explicar la crueldad de la mente humana, deshacer o volver a hacer algo del pasado mientras proyectan sombras sobre el futuro. No existe el aburrimiento habiendo niños en casa. Los riesgos son altos. El voltaje hace saltar las chispas” Anne Roiphe, Married

El sexo, que es el que pone en marcha la empresa familiar, es con frecuencia abandonado cuando los niños entran en escena. La transición de dos a tres representa uno de los desafíos más difíciles que una pareja habrá de afrontar. Muchas de las parejas ubican la desaparición de su vida erótica en el nacimiento de su primer hijo.

El nacimiento del primer hijo produce una crisis importante en la mayoría de las parejas. El embarazo, parto y la crianza producen disminución de la libido, sentimientos de exclusión e importantes cuestionamientos sobre la identidad del sí-mismo (asumir el rol de madre y de padre). Deben reorganizarse para enfrentarse a las nuevas tareas, y se vuelve indispensable la elaboración de nuevas reglas (los roles se redefinen y el equilibrio entre la libertad y la responsabilidad experimenta una profunda revisión). También la pareja tiene que negociar contactos nuevos con el mundo exterior, se constituyen vínculos con los abuelos, tías y tíos, primos, hospitales, guarderías, etc. Ésta es una crisis importante en la relación y donde existen mayores probabilidades de que la crisis termine en una separación. Cuando nace otro hijo/a, se quiebran o se redefinen las pautas estables constituidas en torno al primero. Es preciso instituir un mapa más complejo y diferenciado de la familia, incluyendo al sistema de los hermanos. Y también, la familia debe elaborar nuevas pautas: cómo ayudar en las tareas escolares, las reglas que se establecerán sobre la hora de acostarse, el tiempo para el estudio, etc.

2.4. Matrimonios de 16 a 17 años casados y con hijos adolescentes

cpa_adolescencia_01- terapia de parejaSe produce también una importante crisis de identidad en la pareja y en la familia. Es un momento de redefinición y resignificación del vínculo de pareja. Por ejemplo, la autonomía y el control se tienen que renegociar en todos los niveles. Una nueva fuente de presión y de exigencia puede empezar a influir sobre la familia y sobre la pareja específicamente: los padres de los padres. Es posible que deban renegociar el reingreso en la vida de sus propios padres o la muerte de uno de los dos. En la pareja, puede aparecer inhibición sexual, trastornos orgásmicos e impotencia sexual. Las infidelidades para evitar las crisis y la intimidad son relativamente frecuentes.

 

2.5. Familia con hijos adultos “Nido vacío”

Los hijos adultos jóvenes han creado sus propios compromisos con un estilo de vida, una carrera, amigos y, por fin, una pareja. En este nuevo estadio, también se necesita una reorganización cuyo eje será el modo en que padres e hijos se quieren relacionar como adultos.
Este período se suele definir como una etapa de pérdida, pero puede serlo de un notable desarrollo si la pareja como individuos y como pareja, aprovechan sus experiencias acumuladas, sus sueños y sus expectativas para realizar posibilidades inalcanzables mientras debían dedicarse a la crianza de los hijos. Por lo tanto, la partida de los hijos puede producir un retorno a niveles de satisfacción marital previos a la crianza con un reencuentro en la sexualidad, siendo ésta más madura y satisfactoria o pueden producirse una imposibilidad de convivir con una relación vacía y un sentimiento de soledad.
A veces se le llama el período del “nido vacío”, expresión que se suele asociar con la depresión que una madre experimenta cuando se queda sin ocupación. Pero lo que de hecho ocurre es que el sistema de los cónyuges vuelve a ser la familia esencial para ambos, aunque, si nacen nietos, se tendrán que elaborar estas nuevas relaciones. Como decíamos, es frecuente en esta etapa los cuadros depresivos y su importante influencia en la sexualidad, tanto por los síntomas depresivos mismos como por las reacciones adversas de los antidepresivos.

2.6. Como resumen

– La pareja tiene que atravesar ciertas etapas de crecimiento y envejecimiento, debe enfrentar períodos de crisis y de transición. Si el problema que nos consultan tiene que ver con el ciclo vital (Hipótesis principal) podríamos señalar, a modo de ejemplo: “No penséis que sois los únicos que estáis pasando por estas dificultades. A menos que viváis con los ojos y los oídos cerrados, habréis podido comprobar (amigos, vecinos, conocidos, medios de comunicación, etc.) que son muchas las parejas que parecen estar pasando por este tipo de problemas. No os quiero dar a entender el dicho de “Mal de muchos…”, porque a vosotros os duele lo que estáis viviendo vosotros en primera persona, pero es para que sepamos que las parejas pasan por unas fases y cada fases tienen sus dificultades…”.
– La importancia de una cierta cuota de experiencia de vida del terapeuta con el fin de valorar las distintas etapas que enfrentan las parejas.
– También hay que añadir una cierta sensibilidad y empatía, capacidad para trasmitir un sentido de esperanza, habilidad para tratar la disfunción y una capacidad para no enjuiciar ni patologizar y para no hacer interpretaciones prematuras.

“La terapia es un arte imitador de la vida” (Minuchin, 1981)

tabla1 - terapia de pareja

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