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En coautoría con Isaac y Ora Prilleltensky

Íntimo y distante, armonioso y conflictivo, empático y agresivo, constructivo y destructivo. La mayoría de las relaciones pasan por estos momentos polares de vez en cuando. ¿Qué podemos hacer para nutrir las experiencias positivas y manejar las negativas?

Mientras somos testigos de conflictos en las familias, el trabajo y la sociedad, hicimos una pausa para reflexionar sobre cómo nosotros, que hemos estado juntos durante más de cuarenta años, manejamos nuestros propios conflictos maritales y ocupacionales. Rápidamente nos dimos cuenta de que el proceso de construir lo positivo y manejar lo negativo es absolutamente crucial.

Prevención de conflictos y promoción de la armonía

El conflicto es inevitable, pero hay cosas que podemos hacer para disminuir su frecuencia e impacto. El amplio espectro de acciones que podemos tomar para prevenir el conflicto se divide en dos categorías principales: hacer que la otra persona se sienta valorada y compartir con ella cómo agrega valor. En resumen, tenemos que decirles que importan.

Hay muchas maneras de hacer que otras personas sientan que son importantes. Éstos incluyen:

  • Comentar sobre sus esfuerzos para mejorar la familia o el trabajo.
  • Reconocer las contribuciones a un proyecto
  • Expresar agradecimiento a través de medios no verbales, como un abrazo, tomarse de la mano o una palmadita en la espalda, según la cercanía del vínculo.
  • Escuchar sin juzgar
  • Mostrar interés en el trabajo, las pasiones y las luchas de la persona.
  • pasar tiempo con ellos
  • expresando gratitud
  • Celebrando sus logros
  • Recordando sus cumpleaños
  • Dar retroalimentación específica sobre cómo enriquecen su vida o la vida de la comunidad.
  • Notar el comportamiento virtual
  • Ayudándolos a alcanzar sus metas
  • Apoyando sus sueños
  • Mostrar empatía cuando luchan
  • Equilibra tu agenda con la de ellos
  • Darse cuenta de lo que es único y especial acerca de ellos.

Estos son algunos de los muchos esfuerzos deliberados que podemos realizar para que nuestros cónyuges, hijos, colegas y vecinos se sientan valorados y ayudarlos a agregar valor. Nunca debemos asumir que “el amor lo conquista todo” y por lo tanto no necesitamos involucrarnos en estos comportamientos. Puedes pensar que decir “te amo” es suficiente, pero no lo es. Los detalles importan. Sea específico y hágalo a menudo. Reflexiona, responde, repite.

Cuanto más cultivemos lo positivo en nuestras relaciones, mayores serán las posibilidades de que el conflicto sea menos frecuente y más fácil de manejar. Esto se debe a que cuanto más capital de cuidado invertimos en la relación, más podemos recurrir a él en tiempos de angustia. Si la cuenta solidaria está vacía, no hay nada que amortigüe la animosidad.

Gestionando conflicto

Independientemente de cuánto capital solidario haya acumulado, habrá momentos en los que surgirán conflictos. Cuando eso sucede, muchas personas cometen errores predecibles:

  • Repiten por qué tienen razón y la otra persona está equivocada.
  • Señalan muchas faltas en la otra parte
  • Se menosprecian unos a otros
  • Traen suciedad y asuntos pendientes del pasado.
  • Llevan a cabo asesinato de carácter
  • Culpan a la otra parte de todo menos del fregadero de la cocina
  • Se retiran y se enfurruñan
  • Muestran desprecio por la otra persona.
  • ellos obstruyen

Estas estrategias fracasan porque exacerban el conflicto. Le echan leña al fuego. Estos intentos fallidos ignoran por completo el proceso. Cuando los ánimos están caldeados, lo mejor que se puede hacer es bajar la temperatura. Esto puede lograrse mediante algunas de las siguientes acciones:

Fuente: Nikola Johnny Mirkovic/Unsplash

  • Reconociendo: Después de reflexionar, es posible que desee decir que lamenta haber sido desatento, insensible u ofensivo con la otra persona.
  • Reconocer el dolor: Aunque estés en medio de una discusión acalorada, es útil reconocer que tú y la otra persona están sufriendo en este momento y que lamentas que esto esté sucediendo.
  • Expresar agravios de manera constructiva: reprimir los agravios es una receta para futuras erupciones volcánicas, pero también lo es la ira desinhibida. Es posible que esté muy molesto con la otra persona por participar en comportamientos molestos o ofensivos repetidos. Puede que tengas una queja muy válida, pero anular a la otra persona y pintarla como malvada solo empeorará una mala situación. Lo mejor es “editar” su ira y tratar de expresarla de manera no totalizadora. Trate de ser específico y use «afirmaciones I». Absténgase de afirmaciones como «usted siempre X, y nunca Y». En su lugar, intente decir: «Cuando sucede X, siento Y y deseo que Z».

  • Reconocer su dignidad: Sabemos que es difícil recordar los atributos positivos de la otra persona mientras estás en medio de una pelea, pero hacerlo mostrará humanidad y respeto por la dignidad de la otra parte.

El objetivo de estas estrategias es mantener vivo el proceso de resolución de conflictos. Para poder escuchar las quejas de los demás, tenemos que ser capaces de regular nuestras respuestas emocionales y monitorear nuestro comportamiento durante el conflicto. Aunque esta es una habilidad que es difícil de adquirir, vale la pena ensayar. Trate de anticipar cómo podría reaccionar ante una discusión e imagínese presionando el botón de «pausa» y bajando el volumen. Reflexiona, ensaya, repite.

Recuerde, un buen proceso es un buen resultado. Esto no es un oxímoron. Un buen proceso defiende la dignidad de ambas partes en el conflicto, y eso es un gran resultado. Una vez que se restablece nuestra dignidad, estamos en mejores condiciones para participar en acciones constructivas. Siempre debemos hacer que los demás se sientan valorados y ayudarlos a agregar valor, incluso en medio de conflictos.

Por supuesto, hay conflictos que están justificados. Cuando se violan valores fundamentales, o cuando una de las partes menosprecia conscientemente a la otra, hay espacio para la confrontación. Pero a menudo las personas confunden a sus aliados con sus enemigos y se involucran en la batalla cuando se requiere la resolución del conflicto. Este es un grave error, ya que en lugar de forjar coaliciones con socios potenciales, el partido equivocado se involucra en una conducta ruinosa y divisiva. A ellos les decimos: Reflexiona, recalcula, repite.

Obtenga más información en Cómo importan las personas: por qué afecta la salud, la felicidad, el amor, el trabajo y la sociedad (Cambridge University Press, 2021).

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