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Cuando tomamos decisiones de cambiar o quedarnos, estamos actuando en un mundo de incertidumbre. No importa cuánta información recopilemos o cuán racional sea nuestra toma de decisiones, siempre existe la posibilidad de que el resultado sea menor de lo que esperábamos. ¿Cómo puedes manejar las inevitables decepciones que vienen con vivir en el mundo real?

Fuente: @Taychilla Licencia Unsplash usada con permiso

Me interesa la toma de decisiones desde hace muchos años ya que muchos de mis clientes y he tenido que lidiar con arrepentimientos. Algunas personas se arrepienten por un corto tiempo, mientras que otras pueden arrepentirse durante meses o incluso décadas. Todos necesitamos una estrategia mental para lidiar con el arrepentimiento.

Tomemos el ejemplo de Joanna, que ha decidido aceptar un nuevo trabajo, con la esperanza de que mejore su vida sustancialmente. Después de cuatro meses en el nuevo trabajo, descubrió que el trabajo y su jefe no son exactamente lo que tenía en mente. Ahora se siente deprimida y molesta, y le parece a Joanna que no hay nada en su trabajo actual que valga la pena hacer. Se queja con los demás y se culpa a sí misma por tomar una decisión tan estúpida. Ella se siente miserable.

Hay cinco formas de pensar que se suman a su arrepentimiento. Vale la pena examinar cada uno de ellos y preguntarse si hay formas más adaptables de ver la situación actual. Piense en sus propios arrepentimientos y vea si puede usar estas ideas en su propia vida.

1. Esencialismo vs. Preferencias relativas

Joanna cree que hay ciertas cosas en un trabajo que son esenciales. Ella piensa que su trabajo tiene que ser interesante, significativo, nunca aburrido y siempre satisfactorio. Otros le han dicho que siga su sueño. Este no es su sueño. Ella cree que todas estas cualidades tan positivas son absolutamente esenciales. Esto es lo que he llamado Perfeccionismo Existencial. Sueña con una vida perfecta, un trabajo perfecto y emociones perfectas.

Este tipo de mundo fantaseado no es solo una ilusión, es una trampa. Conduce a la decepción y la desilusión. Pero, ¿y si tuviera que considerar su trabajo en términos de preferencias relativas? De acuerdo con este punto de vista, podríamos preferir el 100 por ciento pero podemos ver el valor en el 80 por ciento. Las cualidades que ella considera esenciales son producto de su exigente imaginación. Si fueran esenciales, todos necesitarían esas cualidades en su trabajo. Son preferencias, no necesidades esenciales.

2. Sesgo retrospectivo

A menudo miramos hacia atrás en nuestras decisiones y pensamos que deberíamos haberlo sabido mejor. Es como si Joanna pensara que es estúpida porque el resultado no fue el que ella quería. Pero tomó la decisión con la información disponible en ese momento. Todos somos buenos para predecir lo que pasó ayer. Pero no siempre somos precisos al predecir el mañana. Basta con mirar las previsiones meteorológicas. Una forma racional para que Joanna vea esto es que tomó una decisión bajo incertidumbre y ahora los resultados están listos. La incertidumbre significa un abanico de posibilidades. Este es uno de ellos.

3. Flexibilidad de expectativas

Todos tenemos expectativas sobre cómo deberían ser las cosas. Joanna tenía expectativas sobre el trabajo ideal y ahora descubre que no es perfecto. Ella se queja: “Esto no es lo que esperaba”. Eso es verdad. Pero nuestras expectativas son simplemente pensamientos arbitrarios que tenemos. No se fijan en hormigón. Puedo esperar que el tren llegue a las 10:05 porque eso es lo que dice el horario. Pero si llega entre «a tiempo» y 20 minutos tarde, podría ser prudente cambiar mis expectativas para que coincidan con la realidad. Si somos flexibles con respecto a nuestras expectativas, podemos convertir la decepción en una realidad manejable.

4. Aceptación de compensaciones

Has escuchado el viejo adagio: «No hay almuerzo gratis». no hay Todo tiene una compensación. ¿Cuáles son los aspectos positivos del nuevo trabajo para Joanna? Puede reconocer que está aprendiendo nuevas habilidades, que la empresa tiene más oportunidades de ascenso que en su antiguo trabajo y que la paga es mejor. La desventaja es que el trabajo a veces es aburrido y el jefe puede parecer demasiado exigente. ¿Hay algo en la vida sin compensaciones? Cuando somos demasiado exigentes y nos arrepentimos de no obtener todo lo que queremos, es posible que no nos demos cuenta de que cualquier opción tendrá compensaciones. El almuerzo gratis tiene un costo oculto.

5. Autocrítica vs. autocorrección

A menudo terminamos criticándonos a nosotros mismos cuando los resultados no funcionan. Joanna piensa que es tonta porque no tiene el trabajo ideal. Observamos sus habilidades y logros y muchas otras decisiones que ha tomado y sabe que, en general, es muy capaz. Examinamos que las personas que ella conoce y respeta a menudo han tomado decisiones que no funcionaron. Le sugerí que podría examinar la «autocorrección» en lugar de la «autocrítica» como opción. Cuando miró cómo estaba pensando, se dio cuenta de que podría corregir la idea de que necesitaba el trabajo perfecto. Podía concentrarse más en sacar lo mejor de la situación en lugar de menospreciarse porque las cosas no salieron como se esperaba.

¿Cómo manejas tus arrepentimientos y decepciones? Siempre hay otra forma de ver las cosas. Hablaremos de esto en futuras publicaciones.

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