Seleccionar página

Askar Abayev / Pexels

Fuente: Askar Abayev / Pexels

Las vacaciones son un momento emocionante y feliz para muchas personas. Sin embargo, es importante reconocer que las vacaciones también pueden ser muy estresantes para muchos padres y familias. Los mayores costos financieros, el tedio y la falta de rutina inherentes a viajar (especialmente con niños pequeños) y visitar a la familia cuando las relaciones pueden ser tensas pueden afectar a los padres. Además, las festividades también pueden ser un momento desafiante para aquellos que han experimentado una pérdida.

¿Cómo pueden los padres ser proactivos para garantizar una temporada navideña manejable y llena de más placer que dolor? ¿Cómo pueden prepararse para ser resistentes durante esta agitada temporada?

Un marco llamado «Tres Ps», creado por Cohen, Mannarino y Deblinger, puede proporcionar una buena hoja de ruta para los padres.

predecir

La mayoría de las personas conocen las cosas que probablemente causen más estrés a su familia. ¿Es una relación con un pariente en particular lo que siempre causa tensión? ¿La interrupción de la hora de acostarse de su hijo que crea los colapsos? ¿Los deberes de alojamiento que te abruman por completo? ¿O son las primeras vacaciones que vivirá sin un ser querido? Prediga los factores relacionados con las celebraciones navideñas que probablemente causen interrupciones.

Plan

Haga un plan para su familia para mitigar algunos de los factores que probablemente le causen estrés. Aquí hay algunos ejemplos:

  • Estancia con un familiar diferente al de años anteriores.
  • Considere crear límites alrededor del anfitrión (p. ej., todos preparan algo para la comida) o abandone la fiesta antes de lo esperado para acomodar a su familia.
  • Viaje un día antes para que los niños tengan un mejor horario.
  • Limite los costos de entrega de obsequios y notifique a sus amigos y familiares con anticipación.

Planifique apoyo adicional cuando lo necesite, ya sea cuidado de niños adicional, una carga de trabajo reducida o simplemente dedicar tiempo a ese amigo que le brinda el oído atento más eficaz.

Permiso

Date permiso para tus sentimientos. Permítase hacer lo que debe hacer para tener una temporada festiva manejable y significativa. No necesita disculparse por establecer límites saludables para usted y su familia. Absténgase de gastar más de lo que puede pagar o de hacer más de lo que es físicamente capaz de proporcionar. En su lugar, permítete quedarte sentado, discúlpate por un buen llanto y envía a tu pareja a una celebración sola si es necesario.

Quítese todos los «debería» asociados con las vacaciones. Es normal pasar por un momento difícil, incluso cuando se siente que debe celebrar con los demás o debe sentirse feliz cuando está realmente triste. A veces, no es solo cumplir con las expectativas externas lo que crea presión, sino cumplir con las nuestras. Así que sé amable contigo mismo y trata de liberarte del peso de esas expectativas internas y muchas veces poco realistas.

Al predecir, planificar y permitirse una celebración festiva que considere sus necesidades y las de su familia, puede tener una temporada festiva más resiliente y próspera.

¡Felices vacaciones!