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A lo largo de los años, he discutido diferentes formas de usar las palabras para crear atracción. En particular, expliqué cómo crear una situación para establecer una relación con una pareja. He hablado de temas de conversación que pueden crear atracción o deseo romántico. También hemos repasado formas de usar las palabras y la conversación en general para crear romance.

Ahora, para agregar a estas técnicas, me gustaría discutir cómo la auto-revelación general ayuda a crear sentimientos positivos en las relaciones también. Específicamente, veremos cómo compartir hechos y detalles personales sobre nosotros mismos puede provocar sentimientos positivos de intimidad en los demás (y también en nosotros mismos). Entonces, sin más preámbulos, echemos un vistazo a la investigación.

Auto-revelación e investigación del gusto

En mi investigación, encontré un artículo más antiguo de Collins y Miller (1994), que presentaba un metanálisis que exploraba en profundidad la relación entre la autorrevelación y el gusto. Los autores evaluaron 94 estudios sobre el tema, que contenían experimentos de varios diseños, y encontraron tres efectos principales de dicha divulgación en general. Estos efectos fueron:

  • Las personas que compartían datos íntimos sobre sí mismas con los demás generalmente eran más queridas que aquellas que solo revelaban cosas superficiales.
  • La gente suele revelar más a los demás de lo que ya les gusta.
  • Las personas tienden a agradar más a los demás después de revelar algo personal.
  • Sobre esta base, Collins y Miller (1994) sugieren que estos tres efectos de apreciación de la revelación pueden combinarse como partes de un sistema interpersonal dinámico. Específicamente, cuando compartimos información personal con otras personas, tienden a agradarles más (punto 1), y a nosotros también tienden a agradarnos más (punto 3). Debido a que tendemos a revelar más a las personas que amamos (punto 2), una revelación inicial por parte de cualquiera de las personas también puede resultar en más revelación por parte de ambos socios en el futuro. Entonces, en esencia, es un ciclo de retroalimentación positiva, donde la divulgación conduce a agradar, lo que conduce a una mayor divulgación … y así sucesivamente.

    En los estudios evaluados, este efecto también se mantuvo en situaciones más artificiales, como cuando los participantes de la investigación tenían que compartir algo personal. Además, cuanto mayor es la revelación, mayor es el impacto que tiene sobre las emociones en general. Por lo tanto, el simple hecho de hacer que otra persona comparta algo personal contigo, independientemente de las circunstancias, también puede aumentar su atracción y sus sentimientos positivos hacia ti.

    Divulgación y motivación para la divulgación en las relaciones

    Dada la investigación anterior, centrarse en cada uno de los tres puntos de divulgación también podría ayudar a mejorar la intimidad y la simpatía en sus propias relaciones. Específicamente, enfóquese en lo siguiente.

    1) Hablar de ti mismo: Aunque puede resultar difícil, es importante aprender a superar el miedo al rechazo y a compartir un poco de ti mismo con los demás. Tener curiosidad por tu pareja también ayuda a superar la ansiedad. Una vez que haya trabajado en eso, intente compartir un poco sobre usted, especialmente sus características únicas y positivas con las que otros quizás no estén familiarizados.

    2) Hacer que los demás te amen: más allá de compartir algo único y especial sobre ti, crea un ambiente positivo y acogedor para que los demás también lo compartan contigo. Aprenda a crear un sentido de conexión con su pareja, para que se sienta cómodo compartiendo. Encuentre formas de reflejar y combinar su lenguaje corporal para aumentar ese sentimiento de comodidad y simpatía, mientras se comporta de una manera que desarrolle la confianza en sí mismo. Esto ayudará a crear un entorno en el que otros también querrán compartir y divulgar contigo.

    3) Haga preguntas sobre ellos: Finalmente, pida a otros que compartan con usted. Cuando se les pregunta y se les brinda apoyo, a la mayoría de las personas les gusta hablar sobre sí mismas, especialmente sobre sus sentimientos y opiniones. Así que pregúntales. No tenga miedo de ir más allá de la conversación superficial, pero trabaje en ella con pasos pequeños y positivos. Por ejemplo, pregúnteles cuáles son sus sueños y aspiraciones. Discuta en qué querían llegar a ser de niños. Echa un vistazo a esas pequeñas cosas que les alegran la vida (como las mascotas y los pasatiempos). Cuanto más compartan, más les importará a ellos también.

    © 2018 por Jeremy S. Nicholson, MA, MSW, Ph.D. Todos los derechos reservados.