Técnicas cognitivas: AUTOCONTROL

Técnicas cognitivas: AUTOCONTROL

 

Cuando la dieta no es suficiente, técnicas complementarias para dejar de fumar, etc.

1. Introducción

La aportación fundamental en el enfoque del autocontrol es el pasar desde una concepción relativamente pasiva del sujeto (que recibía los tratamientos) a una activa (en la que el sujeto se involucra y produce su mejora). Naturalmente, esto es muy relativo porque el sujeto en técnicas como la D.S. (Desensibilización automática) o las exposiciones no tiene más remedio que aprender procedimientos (relajación) y exponerse activamente. No obstante, en los procedimientos de autocontrol se recalca más la posición activa, la autorregulación de la terapia (el paciente va decidiendo cuándo es el momento de dar un paso adelante o hacia atrás…) y la responsabilidad en la misma (el paciente más que el terapeuta es responsable de la curación).

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Por supuesto, esto requiere un sujeto motivado al cambio. Y ese deseo de cambio sin resistencias es imprescindible para que este enfoque terapéutico funcione. Y por ello, igualmente, es imprescindible inducir, si el paciente no la tiene, la percepción de control interno sobre sus reacciones, emociones y acciones.

En fin, se trata en último término de que el sujeto asuma progresivamente su responsabilidad en el proceso de cambio, incorporando a su repertorio lo aprendido y siendo capaz de decidir cuándo lo pone en práctica. [En realidad, no es distinto del concepción de “terapeuta introyectado” que defienden las teorías analíticas.]

2. Bases teóricas

La justificación del empleo del autocontrol viene fundamentada en las siguientes razones:

  • Existen conductas que sólo son accesibles al propio sujeto.
  • Las conductas problema suelen estar relacionadas con autorreacciones y actividad cognitiva (pensamientos, fantasías, imágenes…) no susceptibles de observación directa.
  • Como es difícil alterar los estilos de vida de los sujetos, es necesario plantear intervenciones que presenten el cambio como autodirigido, posible y positivo.
  • Este enfoque promueve no sólo solucionar los conflictos actuales, sino enseñar al sujeto a manejar posibles problemas futuros.
  • A veces el cambio de ciertas conductas supone tal intromisión en la vida de los sujetos que les resulta más cómodo y admisible ser ellos mismos sus directores (piénsese en conductas sexuales o de limpieza y orden en la propia casa).

modificacion de conducta skinnerPor otro lado, desde el mismo inicio de la modificación de conducta, Skinner explicaba que las personas podían controlar su conducta de la misma manera que controlaban la conducta de los demás, y que ambas se hallaban bajo los mismos principios.

No obstante, es el auge de los procesos cognitivos lo que más va a impulsar el crecimiento de los procedimientos de autocontrol. En 1965 Homme acuñará el término coverant, fruto de la contracción entre covert (encubierto) y operant (operante), para referirse a los sucesos internos que pueden ser manipulados a través de condicionamiento operante. Posteriormente, a este trabajo fundamental se sumarán las aportaciones de Cautela sobre condicionamiento encubierto y Bandura sobre aprendizaje social.

Varios autores han señalado que los procesos de autocontrol tienen su verdadero origen en el intento de integrar el enfoque operante skinneriano con los resultados de la psicología social y clínica. Esta integración supone unos efectos motivaciones positivos sobre los sujetos porque ayudan a que una auto-atribución de los resultados satisfactorios de una terapia.

3. Concepto de autocontrol

autocontrol 2El autocontrol —desde la perspectiva de la Modificación de Conducta— consiste en la emisión, por parte del sujeto, de una conducta controladora que va a tratar de alterar la probabilidad de ocurrencia de una conducta conflictiva (conducta controlada). Por ejemplo, un sujeto obeso deja de comprar pastelitos en el supermercado (conducta controlada); un sujeto que gasta demasiado se impone una ruta por la que no pasa por el Centro Comercial donde compra (conducta controladora).

Autocontrol no es sinónimo de restricción, pues las estrategias de autocontrol implica en multitud de ocasiones de emitir conductas que alteran la frecuencia de ocurrencia de otras. Por ejemplo, uno puede hacer mucho ejercicio (estar dos horas boxeando) para evitar estar en el bar; o puede comer ensaladas abundantes, un montón de frutas o yogures para no tener tanto apetito e ir a la compra saciado; o puede colocar el calendario de exámenes justo encima del televisor para evitar perder el tiempo.

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En principio, al ser conductas de autocontrol éstas deben ponerse en marcha sin instigación exterior, física o social (es decir, alguien no tiene que ponerse a estudiar porque le estén controlando en su casa).

El autocontrol no tiene nada que ver con la “fuerza de voluntad”. Ya que se concibe como una habilidad entrenable y, por tanto, adquirible en mayor o menor grado por todos los sujetos. Manifestar autocontrol significa que el sujeto ha adquirido un conocimiento acerca de las relaciones funcionales que controlan su comportamiento. Es entender que todo su comportamiento siempre está regulado por unas variables y que ahora cambiamos esas variables para cambiar su comportamiento.

En síntesis: el autocontrol es una habilidad susceptible de aprendizaje, que engloba cualquier conducta controlada exclusivamente por variables autogeneradas (físicas, sociales o cognitivas) que trata de alterar la probabilidad de ocurrencia de otra conducta cuyas consecuencias pueden resultar, sobre todo a largo plazo, aversivas para el individuo.

4. Procedimiento básico

4.1. Fases del entrenamiento en autocontrol

1. Autoobservación: Para poder intervenir sobre una conducta, lo primero que se debe hacer es detectarla, darse cuenta de su ocurrencia. El terapeuta tendrá que enseñar procedimientos de registro. Al respecto hay que saber que Ollendick y Hersen han demostrado que los niños pueden hacer registros con bastante fiabilidad (comparándolos con los de sus padres y profesores). Así, pediremos a la persona que sea ella quien registre la conducta (por ej, lo que tarda en vestirse, el número de veces que llora, el número de cigarrillos que se fuma, la cantidad y el tipo de comidas que realiza…).

Sabemos que el hecho de registrar conductas afecta ya a éstas y que es fácil que se reduzcan las conductas problemas por el simple hecho de ir registrándolas y viéndolas en gráficos.

El auto-registro favorece la auto-observación y el auto-refuerzo, por lo que su mero entrenamiento mejora el conocimiento de uno mismo y el autocontrol.

autocontrol 42. Establecimiento de objetivos: El paciente habrá de decidir qué nivel de control quiere alcanzar sobre la conducta problema (por ej, dejar de fumar completamente o sólo reducir el número de cigarros.

3. Entrenamiento en técnicas concretas y establecimiento de criterios de ejecución: Considerando los datos de autoobservación y los objetivos se decide qué técnicas concretas se entrenarán; y se establecen las reglas de conducta que guiarán el entrenamiento.

4. Aplicación de las técnicas en contexto real: Se pone en práctica en la vida real lo aprendido. Aquí se seguirá el siguiente orden: (1) Autoobservación; (2) Aplicación de la técnica; (3) Autoevaluación; (4) Autorrefuerzo o Autocastigo; (5) Autocorrección.

5. Revisión de las aplicaciones con el terapeuta: Una vez afrontadas las situaciones reales, en las sesiones de terapia se revisarán las aplicaciones concretas, se analizarán las dificultades y se buscará su solución.

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Como se ve el procedimiento no es distinto al de otras intervenciones, excepto en que aquí el sujeto es el principal responsable y que esto ayuda a que aprenda a solucionar no sólo su problema actual sino también los futuros. Es decir, que al final se acabará convirtiendo en su propio terapeuta.

4.2. Técnicas de Autocontrol

Las técnicas son básicamente de tres tipos:

  • Técnicas de control estimular
  • Técnicas de programación conductual
  • Autoinstrucciones

En las primeras el énfasis se sitúa en el contexto estimular que afecta a la probabilidad de aparición de la conducta; por eso la intervención se realiza antes de que la conducta tenga lugar manipulando los Ed. En las segundas la intervención se realiza a posteriori, manipulando las consecuencias de la respuesta cuando ésta ya ha tenido lugar. Las Autoinstrucciones están diseñadas específicamente para aumentar el autocontrol.

No obstante, antes de poner en práctica estos tres tipos de técnicas se busca motivar al sujeto y hacerle ver como posible el cambio gracias a: contratos conductuales y una programación de tareas intercesiones que le hagan sentir comprometido y acompañado por el terapeuta.

Modalidades de estas técnicas son:

  1. autocontrol 6Técnicas de control estimular: Se trata de ejercer control sobre los estímulos que están determinando la aparición de la conducta problema. Sobre todo, se han aplicado en problemas como la obesidad, donde también han demostrado mucha eficacia, y también ha problemas sexuales, conductas adictivas, falta de estudio, problemas maritales, insomnio, etc.
  2. Restricción física (ejs, ponerse guantes para no morderse las uñas, ponerse una mascarilla difícil de quitar para no picar mientras se prepara la comida).
  3. Eliminación de estímulos (ejs, sacar la TV del cuarto de estudio, no comprar productos hipercalóricos, no llevar dinero suelto para no comprar tabaco cuando se sale de casa, borrar juegos del ordenador…).
  4. Cambiar los estímulos discriminativos (ejs, comer a horas fijas y siempre en el mismo sitio, fumar sólo en determinados lugares, dormir siempre en la cama y leer sólo en el sofá).
  5. Cambiar el medio social (ejs, exhibicionista sólo pasa por determinados sitios con un amigo que impide la conducta, el ama de casa va al mercado donde están las tragaperras con una vecina…).

autoinstrucciones36. Modificar las propias condiciones físicas o fisiológicas (ejs, comer antes de ir a la compra, practicar la relajación antes de pedir unas explicaciones a la pareja…).

7. Trabajar por módulos: dividir las conductas por secciones dejando huecos entre las conductas, (por ejemplo, preparase para ir a la universidad: 9h30-10h – levantarse, 10h30-11h – vestirse, 11h30-12h – desayunar…). Así si nos has cumplido una sección puedes cumplir la siguiente, es para que no se fastidie todo por no poder hacer una.

Hay que ser consciente de que estas técnicas por sí solas es difícil que produzcan cambios duraderos sino no se entrenan también estrategias alternativas que sean muy reforzadas. Por ej, habrá que enseñar no sólo a no comprar productos hipercalóricos, también habrá que enseñar y reforzar el seguimiento de una dieta equilibrada.

  1. Técnicas de programación conductual: Aquí se manipulan y planifican las consecuencias de la conducta a controlar. Tiene las siguientes modalidades:
  2. Autorreforzamiento (es el propio sujeto, exclusivamente, quien se aplica las consecuencias reforzantes de una conducta. Los reforzamientos pueden ser materiales o simbólicos. Y puede ser reforzamiento positivo o negativo, en este último caso el sujeto se concede dejar de hacer algo que le desagrada). Ejemplo: un estudiante que se levanta muchas veces durante el estudio (a por café, una galleta, un refresco, un pitillo…) se levantará a por una de estas cosas sí y sólo si ha leído y subrayado en los últimos diez minutos cuatro páginas del libro.
  3. Autocastigo (el propio sujeto se administrará consecuencias aversivas contingentemente a la realización de una conducta problema). Ejs. Un obsesivo aprende a detener sus cadenas de pensamiento golpeándose con una goma en la muñeca. Un obeso debe hacer un cuarto de hora más de ejercicio por haberse comido un buñuelo.
  4. Métodos encubiertos (los que más se emplean son la sensibilización encubierta —en esta en particular se hace una variante combinando la realidad con la imaginación: por ej, mientras un sujeto obeso está realmente comiendo se imagina lo gordo que se está poniendo, las consecuencias sobre su salud, el reproche social, etc.—, el autorreforzamiento encubierto y el modelado encubierto). Se usarán sólo si el sujeto demuestra la suficiente capacidad imaginativa. Tienen como problema la dificultad de su evaluación.

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5. Evaluación crítica

Aunque aquí se han expuesto las más utilizadas, cualquier técnica de modificación de conducta se puede incorporar al autocontrol. Quizás toda terapia tenga que tener algún componente de autocontrol y que el paciente se convierta a la larga en el terapeuta.

Los procedimientos de autocontrol a pesar de su aparente frialdad e imagen de hombre-robot, llevan a los sujetos a sentirse más libres, seguros y con mejor autoestima.

Estas técnicas podrán ampliarse fuera de la terapia con el uso de formato en grupo, de libros, vídeos y programas divulgativos, aunque siempre es buena la supervisión y corrección por parte de un responsable, que además ajuste el programa al caso individual.

Como problema fundamental estriba la peliaguda cuestión de las resistencias y las dificultades para el cambio de muchos sujetos, el tema de la ganancia secundaria de una conducta problema, hay que comprender siempre qué función tiene una conducta (problema o no) en la vida del sujeto. Si no se tiene esto en cuenta fracasará todo el entrenamiento, más que en una terapia convencional por la mayor participación del propio sujeto.

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