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Las cosas cambian constantemente: los seres queridos están muriendo. Los trabajos terminan, al igual que las relaciones. Se asciende a las personas, las parejas se unen en el matrimonio y nacen bebés. ¿Y adivina que? Puede ser tan difícil adaptarse a los cambios positivos como a los cambios negativos.

A continuación se ofrecen algunos consejos que le ayudarán a adaptarse al cambio, ya sea bueno o malo, para facilitarle la vida.

Cuando ocurra un buen cambio, acéptelo con gracia. Puede que no crea que se lo merece, o puede que no esté preparado para ello, pero la única forma de seguir adelante y aprovecharlo al máximo es abrazar la positividad, que sin embargo se manifiesta.

Cuando se avecina un cambio negativo, comience a buscar alternativas antes de que suceda, si puede. Por ejemplo, si sabe que su empresa está en problemas y escucha cosas que lo ponen en peligro, no espere a que lo despidan. Empiece a buscar otro trabajo. Incluso si su puesto actual no cambia, habrá adquirido una valiosa experiencia y quizás un mejor trabajo.

El cambio es constante, por lo que generalmente no notamos cambios pequeños o cambios esperados; es cuando te pillan desprevenido que te puedes confundir. El truco es saber que este es solo uno de los millones de cambios que van a suceder en tu vida y, bueno o no tan bueno, haz lo que puedas para vivir con ello.

Los cambios emocionales pueden ser los más difíciles de ajustar. Por ejemplo, cuando su corazón está roto, la aceptación no siempre es una opción fácil. Puede que no tenga la fuerza o la comprensión para ser objetivo. En casos como este, tienes que lidiar con tus sentimientos y puede llevar algún tiempo. Si desea que sea más rápido, consulte a un terapeuta.

Cuando empiezas a desarrollar sentimientos por otro ser humano, es como si todo cambiara. En general, las personas que se enamoran ven la vida de otra manera, y es muy fácil dejarse llevar por los sentimientos e ignorar todo lo que está pasando. Cuida el día a día y disfruta de tu amada.

Asuma la responsabilidad de cómo gestiona el cambio. Uno de mis mentores, el Dr. Albert Ellis, dijo una vez: “Los mejores años de tu vida son cuando decides que tus problemas son tuyos. No le echas la culpa a tu madre, a la ecología o al presidente. Te das cuenta de que tienes el control de tu propio destino.

Si los cambios en su vida son abrumadores, no tiene que lidiar con ellos por su cuenta. Los amigos, la familia, los grupos de apoyo y los consejeros están disponibles, pero debe comunicarse y preguntar, lo cual puede ser difícil. Puede ser una lucha, pero no tienes que sufrir. El amor de quienes te cuidan puede hacer que tu vida sea mucho más fácil de manejar.

Si eres alguien que odia el cambio, al menos deberías aguantarlo cuando suceda. No hay ninguna ley que diga que tienes que amar lo que está pasando, pero tienes que encontrar una manera de afrontarlo, porque el cambio está ocurriendo, te guste o no.

La vida puede ser difícil de navegar en una sociedad que cambia rápidamente. Las cosas cambian tan rápido en estos días que para cuando abra la caja de su nuevo teléfono celular, probablemente esté vencido. Aprender (a su propio ritmo) a hacer frente a los cambios que suceden a su alrededor es una gran herramienta de supervivencia. Solíamos decir «Déjate llevar», y esta es quizás la forma más cómoda de afrontar el futuro.

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