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Fuente: Carrie Beth Williams/Unsplash

Un nuevo estudio publicado en Psychological Science nos insta a no pensar dos veces antes de ofrecer apoyo o condolencias a un amigo o conocido que lo necesite. El estudio sugiere que tenemos una tendencia a subestimar cuán positivamente responden los destinatarios a nuestras expresiones de apoyo.

El psicólogo James Dungan cuenta la historia de su coautor que quiso dar el pésame a un amigo que había perdido a su padre. Se enfrentó a las mismas preguntas que todos enfrentamos en situaciones similares:

  • ¿Estoy haciendo esto para brindar un apoyo genuino o para cumplir con una obligación social de sentirme mejor?
  • ¿Significa algo que una persona más ofrezca sus condolencias?
  • ¿Las condolencias lo beneficiarían de alguna manera?
  • ¿Quiere siquiera ser consolado?

Después de ofrecer sus condolencias de todos modos y recibir una reacción positiva de su amigo, Dungan y el coautor David Munguia Gomez decidieron emprender una investigación sobre este mismo tema.

Para hacerlo, los investigadores recopilaron respuestas en línea de personas que imaginaban brindar apoyo, les pidieron que enviaran mensajes reales de apoyo a alguien que conocían e incluso hicieron que las personas expresaran apoyo cara a cara a completos extraños en un entorno de laboratorio controlado.

Según Dungan, la diversidad de contextos experimentales permitió a los investigadores capturar sentimientos de dar y recibir apoyo en una amplia gama de situaciones y relaciones. “Los destinatarios respondieron consistentemente de manera más positiva a las expresiones de apoyo de las personas de lo que la gente esperaba inicialmente”, explica.

¿Por qué, entonces, a menudo nos sentimos reacios a la hora de extender el apoyo? Dungan ofrece las siguientes explicaciones posibles:

  • Sentimos que no es nuestro lugar o que alguien más podría estar mejor posicionado para brindar apoyo.
  • Nos sentimos confundidos sobre cuál es la mejor manera de expresar y brindar apoyo, especialmente en los casos en que hay múltiples opciones para elegir.
  • Es posible que no estemos en una posición lo suficientemente estable emocional, física o financieramente para apoyar a otra persona.
  • Sentimos que nuestro apoyo puede no ser útil o que no somos lo suficientemente competentes para brindar el apoyo que alguien podría necesitar.

Para cualquiera que sienta resistencia cuando se trata de brindar apoyo a alguien que lo necesita, Dungan tiene el siguiente consejo:

  • Trate de concentrarse en la calidez y la preocupación genuinas que le gustaría transmitir al ofrecer apoyo a alguien en lugar de angustiarse por saber exactamente qué decir. Ver las expresiones de apoyo principalmente como empatía y conexión se siente menos abrumador que encontrar una solución a su problema o transmitir su mensaje correctamente. Agonizar sobre qué hacer o decir exactamente puede ser un error en la medida en que le impida comunicarse en primer lugar y expresar que le importa.
  • Trate de reconocer cuántas oportunidades tiene para ayudar a las personas en su vida, ya sean amigos, compañeros de trabajo o incluso extraños. El estudio encontró que los destinatarios en realidad se sentían igualmente positivos acerca de recibir apoyo, independientemente de si era un amigo o un conocido más lejano quien se había acercado a ellos.
  • “Nuestro trabajo sugiere que encontrar las palabras perfectas puede ser menos importante que comunicarse en primer lugar para expresar que te importa”, concluye Dungan.

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