Seleccionar página

Casi dos tercios de la fuerza laboral experimenta el síndrome del impostor.

Fuente: Jaclyn Moy/Unsplash

¡Felicidades! Usted es seleccionado como…. Este es un honor prestigioso… Menos del tres por ciento de los que solicitan son aceptados. Deberías estar emocionado, pero empiezas a sudar frío.

Te acaban de ascender. Tenías el ojo puesto en este papel durante mucho tiempo, pero sabías que las probabilidades estaban en tu contra. Eventualmente, usted fue seleccionado y ascendido a la nueva posición. Quieres correr hacia la clandestinidad.

¿Que esta pasando?

Lo que sientes es síndrome del impostor (o fenómeno, según a quién le preguntes). Se demostró originalmente que el término, acuñado por primera vez hace más de 40 años por las psicólogas Pauline R. Clance y Suzanne A. Imes, afecta de manera desproporcionada a los grupos marginados y de alto rendimiento, como las mujeres y las minorías subrepresentadas. Informes posteriores subrayaron que el síndrome del impostor es común en la fuerza laboral.

Lógicamente, entiendes que este sentimiento sofocante es el síndrome del impostor y una reacción común, pero tu cuerpo te está contando una historia diferente. Eres un farsante; tendrás que devolverlo; esto no es real; fue suerte, no tu arduo trabajo o talento. Todas estas son historias de las que nos convencemos a nosotros mismos en lugar de tratar con la realidad.

Cuando el síndrome del impostor desciende, aquí hay algunos consejos para mitigar esos sentimientos y recuperar el control.

Crear una caja de presumir o una carpeta

El contenido de esto serán fotos de logros, notas de agradecimiento y activos que demuestren sus logros.

Rodéate de las personas adecuadas

Rodéate de un equipo de mentores que puedan darte una perspectiva y apagar el ruido dentro de tu cabeza.

Compártelo

Dado que el síndrome del impostor prevalece y afecta a dos tercios de la fuerza laboral en algún momento, existe una buena posibilidad de que si comparte su miedo, su interlocutor se identificará y empatizará, ya que ha estado en su lugar. En poco tiempo, notará que conoce a más personas que han experimentado el síndrome del impostor que las que no. La experiencia compartida lo ayudará a poner en perspectiva su último episodio del síndrome del impostor.

Escríbelo

A menudo, no nos damos suficiente crédito a nosotros mismos. Pensamos que no estamos logrando mucho cuando en realidad completamos más de lo que nos damos cuenta. Haz una lista de todo lo que has logrado y notarás que te estás quedando corto.

Deja de compararte

Todos están en un viaje diferente con diferentes limitaciones y cargas cognitivas. Por lo tanto, deja de compararte con los logros de otras personas. En palabras de Marshall Goldsmith, el entrenador ejecutivo número 1, «No te ocupes persiguiendo lo que tienen otras personas».

Deja de luchar por la perfección

La perfección es un blanco móvil. Nunca lo lograrás, ya que siempre hay más por hacer. En lugar de esforzarte siempre por obtener una A+, siéntete satisfecho con una A. Es mejor que lo que la mayoría de la gente logra.

Desarrollar un círculo de amplificadores.

A veces no reconocemos nuestros logros. Organice un círculo de amigos o colegas que amplifiquen su trabajo para que usted no lo necesite. Haz lo mismo por ellos.

Visualiza el éxito

A menudo, trabajamos arduamente para alcanzar una meta, pero no reconocemos cuándo se logra. Para combatir esto, identifique y visualice cómo se verá el éxito cuando se logre.

Trabajar en modo borrador

Tratar de ser una maravilla de una sola vez es prepararse para el fracaso. Trabaje en modo borrador sabiendo que su trabajo o proyecto se puede refinar.

Un comité de personas revisó su archivo, sus logros pasados ​​y su potencial futuro. Lo compararon con otros solicitantes calificados y decidieron otorgarle el premio o la promoción. ¿Estás diciendo que sus esfuerzos están mal informados o equivocados? ¿Los estás llamando tontos?

Nuestras mentes están adaptadas para jugarnos malas pasadas. El éxito es nuevo por lo que no sabemos si estar emocionados o temerosos. Considere reformular el síndrome del impostor como un marcador de éxito en lugar de un desencadenante de la ansiedad. Tome el control de la situación y trabaje diligentemente para controlar lo que puede controlar. Al hacerlo, estará en el asiento del conductor, observando el síndrome del impostor a través del espejo retrovisor.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies