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Estar comprometido emocionalmente no se trata de amor o volumen. Se trata de tener una discusión en profundidad donde todos se sientan escuchados. Las cosas a tu alrededor serán mucho mejores sin importar cuál sea la situación cuando puedas hablar con los demás sin causarles ni sentir estrés. Intente hacer lo siguiente para mejorar su comunicación.

1. Identifique sus sentimientos. Saber cómo se siente puede ser complicado. No se conforme con su primer impulso emocional; quédese con él durante unos minutos y comuníquese con él sobre cómo se siente realmente.

2. Comparta sus verdaderas emociones. Cuando hablas con tu corazón, el otro lo siente y tu mensaje les llegará.

3. Huele el fuego, pero no se queme. Si algo realmente te excita o te enoja, es mejor no mostrar sentimientos que puedan incomodar a otra persona. Comparta su entusiasmo por la vida o su enojo con palabras, no con volumen.

4. Solicite una respuesta. A veces, las personas no responden a sus preguntas ni reconocen sus sentimientos. Si no es así y quieres que den su opinión, pregunta.

5. Encuentre un lugar seguro donde pueda escapar. Si tiene sentimientos negativos que necesita liberar, busque a alguien de confianza con quien hablar. Liberar tus sentimientos te ayudará a comprender mejor cuáles son los problemas reales y luego podrás discutirlos como un adulto.

6. Nunca asuma que sabe cómo se siente otra persona. Si no está absolutamente seguro, pregunte. Cuando sepa lo que está pasando emocionalmente, puede adaptar su conversación para que sea útil (o al menos no hiriente).

7. Haga que el diálogo sea significativo. Si ambos realmente tienen algo de qué hablar, esto hará que esta poderosa discusión y futuras conversaciones sean mucho más fáciles.

8. Acepte que puede que no se sienta bien después. No todas las conversaciones terminarán como usted desea. Es posible que no obtenga lo que desea, o que necesite tener otra conversación, y se sentirá con sentimientos que pueden ser incómodos.

9. Hable de la forma en que quiere que le hablen. Esto marcará el tono de toda la conversación. Si comienzas con un ataque, podrías terminar en una guerra. Si comienza con amabilidad y claridad, le resultará mucho más fácil resolver el problema.

10. Si no obtiene lo que necesita, pida ayuda. Si no puede progresar por su cuenta, llame a un tercero. Si tiene un problema en el trabajo, la otra persona puede ser de la oficina o incluso un consultor externo. O si se trata de un problema personal, busque un buen asesor. La mayoría de las veces, un oyente objetivo puede guiar a todos los involucrados hacia una resolución común.

La mala comunicación es una de las principales razones por las que la gente no se lleva bien. Ya sea por falta de comprensión o por algo mal expresado, puede usar sus emociones para ayudar a sanar el dolor con una conversación reflexiva.

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